Pedro Joaquín Chamorro Barrios
“En nuestras giras por el San Juan, hemos recogido además de recuerdos históricos, interesantes expresiones actuales, y a través de conversaciones con nicaragüenses ribereños, el golpe de sus necesidades, auscultadas en la propia zona, de la cual debemos decir con pena, se nos figura hoy en día como “los pies descalzos” de una Nicaragua, que habiendo nacido de las aguas, jamás ha podido aprender a navegar sobre ellas”.
“Si en esta época, que los zapatos son ya parte habitual de la vestimenta campesina, nuestros artículos sirven para despertar conciencia nacional en el sentido de que los nicaragüenses debemos “calzar” esta parte desnuda de nuestra Patria para que ella pueda andar sobre las aguas de donde sacó su razón de ser histórica y geográfica, nos sentiremos satisfechos de haber hecho un buen trabajo, y si por el contrario, a pesar del llamado nacional que hacemos, y de los datos y argumentos presentados aquí para despertar aquella conciencia, siguen nuestros pies geográficos descalzos, al menos tendremos la satisfacción de haber cumplido con el deber, de advertir seriamente el error de semejante abandono”.
1970, “Eje geográfico y geografía fluvial”, introducción a la serie de reportajes “Los pies descalzos de Nicaragua”. Pedro J. Chamorro Cardenal, Diario LA PRENSA.
He sentido la necesidad de citar al menos estos dos párrafos de “Los pies descalzos de Nicaragua”, serie de artículos que escribió mi padre hace 31 años, porque hoy veo con emoción y suma satisfacción, que su sueño se está realizando, que poco a poco se están calzando los pies descalzos de Nicaragua.
Se habla con cada vez más insistencia y convicción de grandes proyectos o megaproyectos de canalización y explotación petrolera.
Y ante nuestros ojos, el pequeño poblado de San Juan del Norte, resurge del olvido hacia el siglo XXI, con nuevas escuelas, telefonía digital, andenes y parques, energía eléctrica estable, muelles, un proyecto de 25 viviendas populares que también serán albergues para el turista, un puesto de Policía y una Casa de Justicia; y lo más importante: el vínculo principal que le conectará definitivamente a la nación y al mundo, una pista de aterrizaje con su terminal aérea típica y un pequeño hotel ecoturístico, actualmente en construcción, desarrollado por inversionistas extranjeros, tras 4 años de grandes sacrificios.
Pero tristemente, en lugar de reconocer y aplaudir este esfuerzo nacional, que tiene como objetivo estratégico desarrollar una política de fronteras, para reafirmar nuestra soberanía con presencia efectiva del Estado, se pretende desvirtuar todo ese hermoso esfuerzo, del gobierno y empresarios privados, con una serie de reportajes “investigativos” que contienen grandes lagunas y falsedades, insinuando claramente que todo aquello es para el lucro personal del Presidente Alemán y sus amigos, o socios inversionistas.
Me quiero referir, específicamente al artículo “investigativo” de los periodistas Roberto Orozco y Francisco López, que encabeza la edición del Diario LA PRENSA del martes 6 de febrero bajo el título: “Megaproyecto crece por magia de Alemán”, “el Estado construye un gran aeropuerto y una ciudadela en Río San Juan, a la par, amigos del presidente levantan un lujoso hotel”.
Ojalá fuera un megaproyecto, pero desafortunadamente no lo es. El mismo diario se encarga de desvirtuar su propio titular, con la información que brinda más adelante en reportaje “investigativo” al afirmar que se trata de “eco-lodge” cuya inversión para su construcción asciende a $1,025,000 una cifra muy modesta para un “megaproyecto”. Y si se trata del “gran aeropuerto”, el costo total de la pista, torre de control y terminal aérea, según la “investigación” periodística, suma apenas 535,177 dólares, cifra que resulta ridícula, y hasta absurda, para construir una pista que tiene según los periodistas, 1,500 metros. Mucho menos tiene méritos para bautizar tal inversión como un “megaproyecto”.
Pues bien, ni éstos hicieron bien sus investigaciones. La pista con apenas “un sello asfáltico” costará realmente $1,600,000 dólares, según la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales (EAAI) que la construirá, tendrá solamente 1,300 metros de longitud y 200 adicionales de aproximación y seguridad. Los 537,177 dólares es el presupuesto para la construcción de la terminal aérea típica, la rampa de estacionamiento y la torre de control, solamente. La pista tendrá capacidad máxima para recibir aviones bimotores ATR-42 de 50 pasajeros. Lo anterior lo averigüé con una simple llamada telefónica al Gerente General de la EAAI, Lic. Mario Medrano.
Pero vayamos a la parte medular de la tesis periodística-investigativa: lo malo y censurable de que se construya la pista (o el megaproyecto) es que según la investigación de LA PRENSA, que el Dr. López es amigo y hasta “socio” del Presidente Alemán, y todo el progreso que se ve es por arte de “magia” del mandatario. Por eso según los periodistas, el presidente inaugura algunas obras de “progreso” (entre comillas) y no obras de progreso, sin las comillas.
Es amigo del Dr. López, porque cuando viaja a la zona (sospechosamente cuatro veces en un año) se hospeda en el Barco Hotel “Rain Goddess”, el único hotel decente en la zona y es socio, porque “según algunos políticos consultados en El Castillo, quienes solicitaron el anonimato, afirmaron que Alemán apoya con sus influencias al costarricense, porque según se maneja públicamente, el presidente podría tener sociedad con el Dr. López.
Traducido al buen español: se trata de una fuente política anónima, que repite “cuechos” en El Castillo, un lugar tan distante de San Juan del Norte como la distancia de Managua a Matagalpa, y desde allí, monitorea a control remoto, a través de la selva impenetrable, los “cuechos” que circulan en San Juan del Norte.
Pero vamos a los hechos, según me consta y doy fe: como ex ministro de Turismo y ex ministro de Defensa, conozco al Dr. López desde hace 4 años con su proyecto de Río Indio Lodge, a quien apoyamos decididamente, como es nuestro deber, pero el proyecto estuvo a punto de fracasar en dos oportunidades cuando los inversionistas norteamericanos le retiraron el apoyo al gestor, por la lentitud con que fue aprobado el estudio de impacto ambiental y el permiso de Marena.
Fui yo quien, como ministro de Defensa, le presenté hace 3 años al Presidente Alemán, al Dr. Alfredo López, durante una gira de trabajo a San Juan del Norte y le aconsejé que se hospedara en el Barco, por ser ésta la mejor opción para alojarse que existía en ese momento y que existe aún. Quizás por esto, sean los rumores de que es socio, porque se hospeda allí, pero en ese caso, yo también podría ser socio del Dr. López y en efecto, todos los que allí se han hospedado y los que se hospedarán.
La pista: yo insistí muchas veces en el Gabinete y en público, tanto como ministro de Turismo, como ministro de Defensa, en la construcción de una pista de aterrizaje en San Juan del Norte como un proyecto de prioridad nacional elemental. Precisamente, para ejercer efectivamente la soberanía en una zona históricamente abandonada y culturalmente “colonizada” por nuestros vecinos costarricenses.
Mi argumento era también fomentar el desarrollo del gran potencial ecoturístico e histórico de la zona, con inversiones como la del Dr. López y sus socios norteamericanos, así como, cualquier otro inversionista que pudiera venir después, una vez que existieran mejores facilidades de acceso a la zona.
Lógicamente, también lo hacía para que al fin los nicas pudiéramos visitar este extraordinario rincón de nuestra Patria, que mi padre bautizó como “Los pies descalzos de Nicaragua”, y que gracias a Dios, ya hemos comenzado a calzar, a pesar de las críticas destructivas y antojadizas, de quienes ven en el progreso algo sospechoso y hasta repudiable.
La nota “investigativa” carece de la más mínima ética periodística, que consiste en consultar siempre antes de publicar, a las partes afectadas en la información. En este caso: a los protagonistas del “megaproyecto”, del Dr. Alfredo López y el Presidente Alemán, a la EAAI, Marena, Intur, a los inversionistas nicas y extranjeros que se mencionan como accionistas del proyecto del modesto hotel ecoturístico.
Además, tristemente, el como es que hasta se critica la introducción al país libre de impuestos de los materiales de construcción del hotel, como si ello fuera un delito. Ignorancia elemental, porque ello está amparado en la Ley de Incentivos al Desarrollo de la Industria Turística aprobada por la Asamblea Nacional por unanimidad. Más aún, desde el tiempo de Somoza, el Decreto 520 fomentaba la construcción de hoteles y hospitales libre de todos los impuestos, siempre y cuando la inversión superase el millón de dólares.
Finalmente, quisiera terminar este artículo con una nota constructiva, proponiendo públicamente que el nuevo Aeropuerto de San Juan del Norte, o San Juan de Nicaragua, lleve el nombre de mi padre, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, quien hubiera soñado con ver algo así para calzar los pies descalzos de Nicaragua.
* El autor es presidente de Inifom.