El equipo de Bush

El Presidente electo de los Estados Unidos, George W. Bush, finalizó la selección de sus ministros y asesores. La escogencia fue muy variada, reflejando de alguna manera la composición étnica de ese país. En el Gabinete de gobierno, que está formado por 14 Secretarios de Departamentos o Ministros, habrá 3 afro-americanos y 6 miembros del sexo femenino. Entre sus asesores de alto nivel en la Casa Blanca habrá un hispano, una afro-americana, y una mujer de la raza blanca.

En la selección de su gabinete, Bush no solamente dejó sorprendidos a los del Partido Demócrata, sino que también provocó su ira. Estos esperaban que, debido a lo cerrado del triunfo electoral, el nuevo Presidente tendría que ser muy tímido y cauteloso en la selección de su equipo. Si bien es cierto que a los demócratas no se les ocurrió decir que gobernarían desde abajo, sí empezaron a usar la palabra “bipartisano” inmediatamente después de que Bush fuera declarado ganador. La verdad es que esa palabra, aunque suena muy bien, lleva por dentro la idea de neutralizar los planes del que está en el poder.

Pero no hubo bipartisanismo, ni tenía por qué haberlo, como tampoco lo hubo cuando Clinton llegó a la Presidencia. En el gabinete de Bush habrá solamente un demócrata, Norman Y. Mineta, quien será el Secretario de Transporte, después de haber sido titular de Comercio en la administración del Presidente Clinton. La demanda de bipartisanismo de parte de los demócratas también quedó invalidada cuando se vio que Bush había ganado la Presidencia con el 48 por ciento de los votos, tan sólo un uno por ciento menos del 49 por ciento con el que Bill Clinton ganó las elecciones en 1996. Además que, mientras esta vez el Partido Republicano ganó 221 diputaciones en el Congreso y 50 asientos en el Senado, el Partido Demócrata en 1996 ganó sólo 207 diputaciones y 45 senadurías.

Pero es el nombramiento del Secretario de Justicia, John Ashcroft, un Senador republicano por el Estado de Missouri, el que tiene enfurecidos a los demócratas. El Senador Ashcroft sustituirá a Janet Reno en ese cargo. La firme y prolongada oposición de Ashcroft al aborto es algo que causa enorme malestar en las filas de la oposición. Es de esperarse, entonces, que su confirmación en el Senado experimentará una sólida oposición demócrata, aunque con muy pocas probabilidades de tener éxito.

Una figura poderosa en el Gabinete de George W. Bush será el Vicepresidente electo, Dick Cheney, de quien se dice que podría llegar a ser una especie de primer ministro. Cheney es un consumado conocedor de los vericuetos del poder washingtoniano. Fue él quien, después de haber sido escogido para presidir el equipo de transición, le sugirió a Bush la mayoría de nombres para el Gabinete. Cheney, junto con Paul O’Neill, Secretario del Tesoro, y Donald Rumsfeld, Secretario de Defensa, serán los que formarán el equipo más cercano al Presidente. Todos ellos fueron altos funcionarios del Gobierno del Presidente Gerald Ford, hace 25 años. Cheney, además, fue Secretario de Defensa durante la administración del primer Presidente Bush.

Un nombramiento que no ha tenido tanta oposición como el de Ashcroft, pero que ha irritado a los sindicatos estadounidenses, es el de Linda Chávez, que será la Secretaria del Departamento del Trabajo. Chávez encabezó la Comisión de Derechos Civiles durante la administración del Presidente Ronald Reagan. Es una firme opositora de la “acción afirmativa”, mediante la cual se establecen cuotas en base a consideraciones de raza al llenar ciertos puestos de trabajo. El nombramiento de Secretario del Trabajo era uno de los que —de haber ganado Al Gore la presidencia— habría afectado más a los países centroamericanos, ya que en ese caso los sindicatos estadounidenses habrían tenido mucha influencia en el gobierno, y, en defensa de sus intereses de gremio, se hubieran opuesto a la operación de las maquiladoras en Centro América.

Bush considera haber hecho una selección de gente muy capaz y experimentada, y ha dicho que está muy orgulloso del equipo que lo acompañará a gobernar su país en los próximos 4 años. Veremos cómo les va.  

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