Fabián [email protected]
Mega salarios
La decisión de liquidar el Banco del Café anunciada el viernes por la noche, como ya se está haciendo tradicional para las malas noticias, demuestra para mí una sola cosa: hay funcionarios que están muy lejos de merecer los mega salarios que reciben en la calidad de las eminencias que llevan cuatro años diciendo ser. ¿Cómo es posible que no hayan atisbado lo que todo el mundo vio venir? Posiblemente nunca sepamos qué tan cerca del abismo estuvimos, pero si lo que cuatro millones de nicaragüenses previeron no lo pudieron hacer, don Noel Ramírez, Noel Sacasa, Arnoldo Alemán y Esteban Duque Estrada, por mencionar a los principales, pues queda claro que hay muchas más personas con mayor capacidad para desempeñar esos cargos que con tanta generosidad han sido remunerados.
Improvisados
Sin necesidad de ir a Harvard, el sentido común indicaba que después de la noche del viernes la gente se iba enojar porque no hay peor cosa que tocarle la plata a alguien, se iba a producir un efecto dominó con otros bancos, retiros masivos donde se sospechara podría pasar lo mismo, y más tarde quiebra de negocios que vivían de la plata que quedó congelada por la decisión gubernamental. Sin embargo, uno piensa que esos salariones no se los ganan por gusto, y que todo está fríamente calculado. Algún plan alterno deben tener, confiamos. Pero llega el lunes, con gente enojadísima, vienen los retiros, la banca se tambalea y las eminencias de la economía, en vez de sacar el Plan B, nos dicen que cada mañana improvisan el país que se les ocurre y deciden tomar la medida que desde el viernes el sentido común está gritándoles.
Criterio bancario</b.
El banquero nicaragüense es una clase que merece especial estudio. El viernes los vimos congratulándose por la medida que tomó el gobierno: que era lo que convenía, apoyamos al gobierno, no se podía hacer otra cosa, y el martes cuando se anuncia totalmente lo contrario, pues también aparecen congratulándose, que era lo que convenía, apoyamos al gobierno, no se podía hacer otra cosa… ¡Sí saben tener criterio estos señores!
Discreción
Cómo es posible que en la Nicaragua del siglo 21, una persona un día decida por sus pistolas que 45 mil ciudadanos van a perder su dinero y al día siguiente esa misma persona decida que ese dinero ya no lo van a perder esos ciudadanos sino el Estado, o sea todos nosotros. No digo que una u otra medida sea justa o injusta, sino que no puede una persona, aunque sea el Presidente de la República estar disponiendo con tanta discrecionalidad de la vida de los ciudadanos.
Asaltabancos
Con todo este alboroto por lo menos supimos que los peores asaltabancos no son aquellos que llegan en taxis, con pasamontañas cubriéndoles el rostro y disparando bala para llevarse un botín. Son más terribles aquellos que llegan de saco y corbata, con un maletín en la mano, una sonrisa en el rostro y se sientan en un escritorio donde descansa un letrero que con frecuencia dice “director”, mientras el dinero sale de nuestros bolsillos hacia sus cuentas.