* Rubén A. Romero S.
Esta fiesta cívica de las elecciones municipales, histórica por nacer en una democracia joven que apenas camina y por ser la primera vez en la historia de nuestro país en la que escogemos a nuestros gobiernos municipales y a sus concejales aparte de las elecciones presidenciales, nos ha mostrado desde una nueva perspectiva el valor real de nuestro derecho constitucional de ejercer el sufragio y el incalculable valor de cada uno de los electores. Si bien es cierto, muchas encuestas daban resultados similares a la elección, no mostraron el terrible mal del abstencionismo general de estas elecciones, éste que nace desde la mínima mala acción (del partido de gobierno o de partidos de no muy buen récord o buena credibilidad), hasta el más grande mal accionar y es en número equivalente.
Necesitamos tener un verdadero cambio de rumbo, imagen, actitud y pensamiento, se debe de retomar la verdadera ideología nata de nuestro gobierno actual y trabajar en línea recta con mejores actitudes y con excelentes estrategias, es decir, se necesita mudar de piel en el menor tiempo, porque de nada servirán personas excelentes e intachables para candidatos, si se carga con una piel que además de arrugada se lleva, rasgada y polvosa. Es una necesidad cimentar esas bases liberales en las que está fijada la fuerza de la democracia para así atraer a esos electores desilusionados que han emigrado a otros partidos y que forman gran porcentaje de ese abstencionismo del que fue objeto el país en estas elecciones.
Estas elecciones municipales no sólo nos demostraron el porqué de la necesidad de saber elegir bien a un candidato que llene todas nuestras expectativas, sino, la trayectoria del partido que representa, de su investidura, su piel. Ese cambio de piel es necesario para cada uno de los nicaragüenses que no tienen partido político y para los que tienen, se den cuenta cuál es el partido que al obtener la victoria en elecciones, da verdaderas respuestas a sus ciudadanos, respuestas útiles como las que hemos tenido pero que se ocultan tras las sombras de algunos accionares malos. Este cambio es necesario por Nicaragua.
* Ingeniero Industrial.