Erwin Krüger: Presidente del Grupo Kitco S.A. “Hay que liberar las fuerzas del sector privado”

Hoy es un empresario encargado de impulsar dos proyectos de infraestructura, hace cinco años era el ministro de gobierno que más viajaba por el mundo negociando el perdón de la deuda externa, acción de la que se siente satisfecho y más aún porque en ese momento era uno de los “muchachos “de la ex Presidenta […]

  • Hoy es un empresario encargado de impulsar dos proyectos de infraestructura, hace cinco años era el ministro de gobierno que más viajaba por el mundo negociando el perdón de la deuda externa, acción de la que se siente satisfecho y más aún porque en ese momento era uno de los “muchachos “de la ex Presidenta Violeta B. de Chamorro.

Gustavo Ortega Campos [email protected]

Considerado como el personaje central en las negociaciones que permitieron entre 1994 y 1996 la reducción de unos 8,000 millones de dólares de la deuda externa mientras se desempeñó como Ministro de Cooperación Externa, Erwin J. Krüger asegura que tal acción es quizás uno de sus principales logros en su carrera profesional.

Cristiano, católico específicamente, admirador ferviente de la ex Presidenta Violeta Chamorro con quien trabajó durante seis años, Krüger se desempeña hoy en día como presidente de una compañía dedicada a negocios de infraestructura (geotermia y transporte fluvial).

Está muy orgulloso de ser hijo y llevar el mismo nombre de uno de los principales valores de la cultura nacional, Erwin Krüger, cantautor de reconocida trayectoria en el espectro artístico del país.

Ahora se dice apolítico, pero muy amigo del Presidente Arnoldo Alemán, con quien estudió durante su juventud.

No ve muy factible que se comparen los desempeños en materia económica del gobierno que le tocó representar en las negociaciones de deuda con unos 30 países y la actual administración liberal, pues considera que las condiciones políticas son diferentes.

Plantea que la mejor actuación del Estado es “no hacer nada y dejar hacer”, al referirse al apoyo que merece la iniciativa privada.

LA PRENSA: ¿Qué piensa de su padre?

Erwin Krüger: Creo que a mí me conocen más por las canciones de mi padre y eso me llena de orgullo, era una persona sumamente querida y que tuvo un impacto enorme en todos sus amigos, formaron un movimiento cristiano en Nicaragua.

LP: ¿Y el desempeño político también lo heredó de su familia?

EK: Desde que era estudiante de bachillerato me interesé por la problemática política del país, milité activamente en movimientos que buscaban la democratización y la justicia social, y quien me atrajo fue la democracia cristiana, llegué a ser secretario general del CEUCA y presidente del Comité Demócrata Cristiano.

LP: ¿Cómo adquirió la experiencia en negociaciones de deuda externa siendo un ingeniero?

EK: Mi primer empleo fue en el Banco Central como miembro de investigaciones tecnológicas, me incorporé a la tecnocracia del país. Dentro del Banco Central tuve una carrera satisfactoria y terminé mi máster en Administración con Concentración en Finanzas y estudios de doctorado en Estados Unidos, luego me incorporé en la banca comercial y ahí obtuve mucha experiencia financiera.

LP: ¿Cómo llegó al Gobierno?

EK: Como yo estaba asesorando los diálogos de paz en Centroamérica, las Naciones Unidas me pidieron que participara en el diálogo con el nuevo gobierno (de Violeta Chamorro), ahí estaba Antonio Lacayo de quien soy amigo desde la infancia y me preguntó si tenía interés en apoyar al nuevo gobierno, una pregunta que no podía rehusar y fue la que me hizo regresar a Nicaragua. Yo estaba en una buena posición, era candidato a ser Jefe de Movilización de Recursos de Naciones Unidas pero dejé esa carrera por ayudar a Nicaragua.

LP: Empezó a trabajar con deuda externa y al mismo tiempo buscaba cooperación internacional, un cargo un poco dual e ilógico…

EK: Hay que recordar que en 1990 se tenían recursos del bloque socialista y se estaban terminando, el triunfo de doña Violeta coincidió con el colapso del bloque socialista, al suceder eso desapareció esa ayuda y no había otra ayuda y teníamos que buscar la reactivación de los canales de ayuda con el Occidente. Así logramos movilizar 4,500 millones de dólares, una buena parte se utilizó para respaldar las reservas internacionales y para alimentar la economía pues cuando llegamos al gobierno sólo había tres millones de dólares en el Banco Central, había que sostener las importaciones.

LP: Después de esa etapa de transición, vinieron medidas económicas fuertes, ¿qué opina al respecto?

EK: Logramos parar la recesión, recibimos un país con hiperinflación y recesión, la economía estaba cayendo en tres por ciento por año, lo paramos, mantuvimos la estabilidad y alcanzamos el despegue económico creciendo hasta el cinco por ciento. Se hizo la transición de una economía socialista a una economía de mercado, se sentaron las bases…

LP: A usted se le concibe como el artífice de la reducción de la deuda externa, ¿cómo fueron esas negociaciones?

EK: Mire, nosotros del 90 al 94 hicimos muchos esfuerzos por reducir la deuda, en 1994 estábamos desorientados, entonces se decidió que yo asumiera la responsabilidad de la deuda y se diseñó una estrategia de reducción de deuda, pues el objetivo no era renegociar sino reducirla. Nosotros recibimos una deuda de 12,500 millones de dólares, eso se redujo a 4,500 millones en dos años gracias a la estrategia impulsada, había armonía en el equipo y en la coordinación con los organismos y comunidad cooperante.

LP: Correcto, por eso a usted se le menciona como el “artífice”…

EK: Yo coordinaba, la gestora, la líder era doña Violeta, su simpatía abrió muchas puertas, cuando había problemas con algún país la llamaba para que interviniera.

LP: Pero tuvo que haber alguna negociación tensa.

EK: Con Rusia, doña Violeta la desbloqueó con el presidente Boris Yeltsin en una cena en Nueva York, después de seis años de venirse negociando, ya teníamos negociado el 85 por ciento pero queríamos el 90 y ella remató, otra fue la de Alemania.

Fue muy dura porque eran dos países (Oriental y Occidental), eran deudas de diferentes características y lo logramos.

LP: ¿Y la recompra de la deuda comercial?

EK: Eso también fue crítico, eso lo hicimos con Wall Street, hicimos una oferta pública y logramos que se comprara más del 80 por ciento de la deuda comercial a un precio de 8 centavos, que es el precio más bajo que ha pagado un país por su deuda, es un récord que logramos, antes el récord lo tenía Bolivia con 11 centavos y vendieron sólo el 50 por ciento de su deuda. Aquí tuvimos apoyo del departamento del Tesoro de los Estados Unidos.

LP: El remanente de esa deuda provocó demandas y embargos contra el Estado nicaragüense…

EK: Si están demandando, yo ya no conozco los detalles porque ya estoy separado pero sabíamos que se iban a crear problemas y a los cuales había que someterse.

LP: Este gobierno señala que ustedes tuvieron ventajas políticas para obtener estos logros, además han comentado que ahora hay un ESAF y una HIPC. ¿Cómo valoraría las gestiones de la administración actual en el tema de deuda externa?

EK: Yo creo que no hay gobierno fácil, en nuestro tiempo no había HIPC, lo más que daba el Club de París (acreedores de la deuda) era el 30 por ciento (de condonación), la primera negociación que tuvimos pasamos dos días con sus noches para lograrlo. Para negociar hay que tener habilidades y capacidades, conocer muy bien el campo de batalla, ser buen estratega y un gran general para vencer, pero esto sería tema para otra entrevista, ojalá que ellos logren (el gobierno actual) reducir la deuda pues han hecho muchos esfuerzos y eso sería de gran ayuda.

Cuando yo estaba en el gobierno habíamos previsto que la deuda se terminaba en dos años, toda, y se prolongó. Obviamente ha habido dificultades pero es bien difícil para mí opinar, no estoy adentro, no conozco los detalles, yo sabía que esta última batalla no iba a ser fácil, pero tampoco fueron fáciles las que me tocó coordinar.

LP: Cuando uno negocia los términos son “te doy y me das”, pero Nicaragua pedía y no daba, ¿qué ofrecía Nicaragua en las negociaciones?

EK: Es importante señalar que había una serie de conceptos estratégicos básicos y los articulamos para negociar, el pago de deuda por activos no resultaba porque para eso se hubieran necesitado todos los activos de Centroamérica para pagar, también no teníamos para comprar los bonos cupón cero de los EE.UU., entonces lo que planteamos era la existencia de un principio de corresponsabilidad.

LP: ¿Y cómo lo tomaron los acreedores?

EK: Yo se lo dije una vez al presidente del Club de París, cuando él me preguntó cómo me sentía yo defendiendo a un país que se había endeudado de una forma tan irresponsable y yo le respondí que Nicaragua era un país pobre que ha sufrido mucho y que no contaba con los recursos, ni con las condiciones para elaborar una estrategia de desarrollo inmediata y le pregunté ¿cómo se siente usted representando a los países más desarrollados del mundo que le han prestado de forma tan irresponsable 12,500 millones de dólares a un país que obviamente nos los iba a poder pagar? y de esa manera él me dijo que lo disculpara por el comentario.

Por otro lado se decidió, partiendo de las condiciones del momento, dejar en claro nuestra posición de que la deuda era impagable, y fue un planteamiento contundente, hubo organismos que se incomodaron y otros se resintieron.

El gobierno alemán amenazó que iba a votar en contra del ESAF en el seno del FMI, eso hubiera hecho colapsar al gobierno de doña Violeta, les dijimos (a los alemanes) que si sucedía eso doña Violeta iba a renunciar e íbamos a declarar mundialmente que Alemania estaba haciendo colapsar la democracia en Nicaragua, fueron momentos tensos, los alemanes reaccionaron, mandaron una misión a examinar la situación y nos dieron la razón.

Quiero decir que contábamos con un excelente equipo negociador, eso hay que destacarlo.

LP: ¿Y la HIPC?

EK: Nosotros las impulsamos, a mí me invitaron los gobiernos de Francia y Estados Unidos a dar mis opiniones de cómo podía montarse un programa desde el punto de vista del acreedor y algunas de ellas se tomaron en cuenta…

LP: Es decir que usted considera la estructura de la HIPC actual como la más indicada

EK: Yo creo que es una estructura indicada porque los países tienen que entrar en un ordenamiento económico, no se le puede dar perdón a países que son irresponsables en su manejo económico, aunque la iniciativa debería ser más flexible. Si el país está súper endeudado como lo estuvo Nicaragua no puede mantener un programa económico.

LP: Por eso ¿hubiera sido más difícil en su gobierno entrar a la HIPC?

EK: Eran circunstancias más difíciles, era un escenario más complejo, teníamos muchas presiones políticas, el Frente Sandinista era una oposición real y beligerante, con huelgas, asonadas.

Considero que aquí nos han impuesto demasiadas condicionalidades, considero que a veces van a la carrera, muchas cosas a veces no se piensan bien y el gobierno se ve obligado a cumplir con la esperanza de que le perdonen la deuda..

LP: ¿Qué es de su vida política?

EK: Yo me definiría ahora como un oráculo ocasional de la política a nivel privado, estoy separado de la política, estoy en los negocios privados, por cortesía del Cosep asisto a las reuniones y si me piden mi opinión la doy, creo que hemos venido contribuyendo en la construcción de un Cosep ya dentro de un país democrático, antes le tocaba ser siempre parte de la oposición. Yo soy de la opinión que para avanzar y desarrollarnos hay que liberar las fuerzas del sector privado.

LP: ¿Por quién va a votar en las elecciones?

EK: (Risas), el voto es secreto…

LP: Se ha dedicado a negocios de infraestructura, ¿cómo avanza el proyecto interoceánico?

EK: Al salir del gobierno organicé por solicitud del grupo Daimler-Chrysler esta empresa que se llama Kitco, estamos promoviendo dos proyectos, el San Jacinto-Tizate que es un proyecto para generar 66 megawatts con recursos geotérmicos y representa una inversión de 140 millones de dólares. La obtuvimos después de una negociación de casi tres años con el Gobierno y nos entregaron el campo geotérmico hace un par de meses y estamos revisando los pozos, estamos haciendo las pruebas. Es el proyecto de inversión privada más grande en Nicaragua, lo considero un reto personal muy grande.

LP: ¿Y el canal interoceánico?

EK: Cuando salí del Gobierno pensé cuáles eran las áreas de inversión que podían ser interesantes, consideré en energía y transporte, aquí el principal problema está ligado al comercio internacional, no tenemos puerto en el Atlántico y nuestro comercio en un 85 por ciento es con países que están en la dirección atlántica, por eso para conseguirlo tenemos que irnos por tierra para Puerto Limón (Costa Rica) o si no hasta Puerto Cortés (Honduras), lo que encarece las exportaciones e importaciones, estudiamos con algunos amigos posibles rutas y para algunos era una locura y allí surgió Eco Canal que no es más que canalizar la ruta del Río San Juan para que el comercio internacional se haga vía Lago de Nicaragua-Río San Juan, estaríamos trayendo el Atlántico al Pacífico.

LP: ¿Ya cuentan con la venia de la Asamblea ahora que sigue?

EK: Sí, la Asamblea Nacional lo aprobó por unanimidad, después no aprobaron el reglamento y estamos sólo a la espera de que nos firmen el contrato para poder empezar.

LP: Una última pregunta: ¿Y usted canta?

EK: Bueno… canté y canto poco, no tengo las cualidades de mis hermanos.

UNA HERENCIA CULTURAL

Erwin Krüger planea junto a sus hermanos lanzar un CD con canciones inéditas de su padre (del mismo nombre), considerado como una de las glorias del canto nacional.

– “Tal vez en un año lanzaremos el material, estamos organizándolo todo”, indicó.

– Se dice católico practicante, considera el arte como un componente indispensable en el desarrollo humano.

– Ingeniero y doctor en Economía, Krüger coordinó la ayuda externa en el terremoto de 1972 en conjunto con el sector privado, pero aseguró que se retiró de esa tarea por irregularidades cometidas por el gobierno somocista.

– Con 56 años, 31 de ellos “felizmente” casado según lo reiteró, cuatro hijas, una de las partes de la entrevista donde se mostró más emotivo fue cuando las mencionó.

– Le otorgaron cátedra de por vida en Southwest State Univeristy-Texas, EE.UU.

– Fue asesor económico de las Naciones Unidas en Colombia, Perú y Bolivia.

– También asesoró el Plan de Paz para Centroamérica (como economista jefe), impulsado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

– En el gobierno de Violeta Chamorro inició como viceministro de la Presidencia y concluyó como ministro de Cooperación Externa.  

Economía

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