Acerca de la crisis de los municipios

Víctor Espinoza

Partimos de que el municipio y el Estado deben trabajar coordinadamente para la consecución del bien común y el desarrollo. El hecho es que muchos municipios entran en crisis, esto se debe a diversas causas; que pueden ser políticas, económicas, sociales o por malas políticas municipalistas.

Para el desarrollo y otras actividades de los municipios es necesario el apoyo de sus habitantes en lo social y lo económico con su pago efectivo de impuestos para lograr la consecución de sus proyectos.

Cuando el Estado centraliza toda la actividad económica, social y política las alcaldías comienzan a entrar en crisis; esto se da principalmente en las dictaduras de derecha y de izquierda que le quitan la capacidad creadora al pueblo y tienen un concepto errado de lo que es el municipio.

Un gobierno pluralista en la medida en que hace participar a sus habitantes y en especial a las municipalidades, se verá revestido de una democracia efectiva.

El Gobierno Central debe descentralizar la mayoría de los servicios públicos para que sean manejados por las municipalidades, especialmente las que tienen capacidad para hacerlo. En Nicaragua debe replantearse en forma política y legal la reestructuración y fortalecimiento de los municipios; pero al contrario, nos enorgullecemos de tener un mapa en el cual se señala a más de treinta municipios que viven en extrema pobreza. Debe también hacerse un mapa de municipios en vía de desarrollo para evitar que caigan en la pobreza.

De ahí el interés de asignar parte del presupuesto de la República para el desarrollo municipal; lo que permitirá a los ciudadanos y en especial a las autoridades municipales un mayor compromiso y mejor progreso.

Los intereses nacionales en cierta medida difieren de los intereses locales. Las necesidades locales además de ser sentidas son necesidades vividas. Las personas se unen más que por una ideología, por el espíritu de servicio y honradez del alcalde.

Otro problema es que por el hecho de tener autonomía se ubican al margen de la administración del Estado, que también es incorrecto.

En la medida en que esté más organizado un municipio se podrá observar una mayor interacción, intercambio y auxilio mutuo entre sus componentes principales, especialmente en el elemento población, lo que traerá como consecuencia inmediata el desarrollo económico y social, el incremento del nivel de vida.

Los municipios para evitar que caigan en crisis deben dar nueva vida a las libertades municipales, deben de evitar su destrucción y sobre todo evitar los excesos que muchas veces son los responsables del caos en las municipalidades.

Sólo el equilibrio y respeto del ámbito de acción del municipio y el Estado, y sobre todo de sus relaciones de cooperación puede generar a la larga verdadero desarrollo y bien del país y del municipio.

* El autor es abogado.  

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