Han sido chocantes las declaraciones del Presidente Alemán en contra del candidato don William Báez. Pero, ¿qué se le puede pedir a su excelencia si sólo conoce ese lenguaje? Es por eso que aquí, en Miami se le volvió a repudiar.
Esta actitud es también parte de la corrupción que existe en el gobierno.
Ya los medios locales ni siquiera quieren cubrir sus visitas, y es también doloroso para nosotros los nicaragüenses que no tengamos un presidente que nos represente dignamente. ¿Hasta dónde caeremos en Nicaragua?
A veces me parece que no tenemos salvación ante tantos intereses creados, la corrupción está presente por todos lados, aquí hemos visto a personas –que inclusive guardaron prisión- caer en las garras del interés personal por ocupar un puesto en el consulado o en Managua y rendirse ante el vil metal.
Aunque sigo creyendo que todavía hay muchos honestos, mucho más que cuando bíblicamente se buscaron unos pocos justos. Recordemos que sólo el pueblo salva al pueblo.
Roberto Amador Narváez,
Miami, Florida