Música religiosa

Una avalancha de canciones conteniendo “música religiosa” a ritmo de merengue: rock, salsa, rap y reggae entre otros está confundiendo a la juventud cristiana de habla hispana. Emisoras de radio y televisión religiosas, en varios países promueven este tipo de música que resulta ser una parodia de los ritmos mundanos.

En los conciertos que se llevan a cabo en lugares públicos, grupos de jovencitas provocan in situ, mediante movimientos deshonestos y febriles, la estimulación al sexo y las drogas. El rey David danzó para alabar a Dios, pero al compás de una música espiritual, no satánica. Esta nueva versión considerada “alabanza” por muchos, es un dogma que aprueban líderes de sectas religiosas que al parecer no les interesa el comportamiento de los improvisados “compositores”. Los padres de familia deben estar vigilantes con estos ritmos que perjudican a sus hijos. El mundo es quien debe imitar a los cristianos y no los cristianos imitar las cosas del mundo. El apóstol Pablo dice que “no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6, 12).

Se necesita la ayuda espiritual de todos los cristianos en Hispanoamérica, católicos y evangélicos, para rogar por un avivamiento, haciendo campañas de oración intensas, a fin de que el Diablo no siga sembrando la cizaña entre los jóvenes, sino que el poder de Dios permita que la semilla del Evangelio caiga en buena tierra.

Félix P. Rivera B.

Residencial La Colina C-26 Curridabat San José, Costa Rica.  

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