La gente los bautizó como los “paniquines”, pero fue el sistema de almacenamiento del INCEI (lo que ahora es ENABAS). Muchos adultos y jóvenes no conocen esta historia que comenzó a principios de 1967.
El suscrito era el Jefe del Departamento de Crédito Rural del Banco Nacional de Nicaragua y en conjunto con el Ing. Alberto Tejera, jefe de la misión del BID en Nicaragua, ideamos un ambicioso proyecto que consistía en adquirir dos o tres manzanas de terreno para establecer un centro polivalente donde además de instalar silos para almacenamiento de granos, estuviera el INTA, el Crédito Rural, provisión de insumos técnicos y el servicio de tractores para los pequeños agricultores.
El Banco Nacional por medio de la División de Cooperativas del Departamento de Crédito Rural, organizaría a los agricultores en Cooperativas de Servicios Agropecuarios con mentalidad empresarial y cuya capacitación les permitiera después de dos o tres años hacerse cargo del sistema de almacenamiento compuesto por 6 silos metálicos con capacidad de 4,000 quintales cada uno, lo que permitiría la recepción de hasta 24,000 quintales de maíz o frijoles.
Cuando el Dr. Daniel Tapia Mercado (q.e.p.d.) asume la Gerencia General del Banco Nacional en mayo de 1967, acoge con entusiasmo dicho proyecto y se lo presenta al General Anastasio Somoza D., Presidente de la República, pero éste pregunta quién se ganaría la comisión sobre la compra de los 94 tractores para los 100 silos a establecer en toda Nicaragua y no le gusta la idea de la formación de cooperativas que posteriormente serían los dueños de las instalaciones.
Se autoriza a medias el proyecto y el Dr. Tapia M. y yo, visitamos a la firma York Manufacturing Co. en Texas (USA), quienes instalaron los primeros diez (10) silos en Nindirí, Somotillo, San Carlos, etc.
El INCEI llegó a tener una considerable capacidad de almacenamiento y compró hasta el 10 por ciento de la producción nacional de frijoles y maíz y regulaba el precio a nivel nacional.
Los 100 silos por todo el país funcionaron con excelencia, sin embargo a partir de 1979 que comienza la debacle de Nicaragua, inicia el deterioro de los “paniquines” terminando actualmente en manos piñateras y totalmente desbaratado el sistema de almacenamiento que fue orgullo de Nicaragua.
Carlos René Ramírez.