Pienso que el juez Solís es el vivo ejemplo de la descomposición moral —heredada de la dictadura— que sufren nuestros funcionarios públicos.
Además de felicitarlos por el fino periodismo investigativo que están demostrando, pienso que son también ustedes los que tienen la responsabilidad de presionar día a día hasta desenmascarar al último corrupto.
OCTAVIO PAGUAGA
Washington D.C.