Los escribanos del pacto

FREDDY POTOY [email protected]

Primero, un juez que saca a los periodistas para proteger a alguien que debía responder públicamente a la justicia, como lo manda la Constitución. Seguramente con el tiempo sabremos qué y por qué ocultó algo el Juez Walter Solís, quien ahora se lava las manos por tan aberrante sentencia que da lástima.

Se nota que no hizo nada ni leyó nada. La sentencia refleja una ignorancia total y falta de conocimiento y profundidad de un tema delicado. Qué vergonzosa la forma en que pasó al estrellato.

Bueno, pero eso sólo es un simple juez. Habrá que imaginarse cómo andan los miembros de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), institución que la han convertido, como ya he dicho en otra ocasión, en un gran bufete jurídico de los partidos políticos. Los magistrados son los abogados oficiales y oficiosos del FSLN, el PLC, entre otros partiditos.

Seguramente Montesquieu, ese escritor francés autor de Cartas persas (1721) y El espíritu de las leyes (1748), esta última que inspiró las doctrinas constitucionales y la división de poderes, diría que estos magistrados están sumergidos deliberadamente en la más llana ignorancia de la independencia de los Poderes del Estado.

Definitivamente en Nicaragua los magistrados y los jueces no están al lado de la justicia, sino al servicio de los partidos políticos que los ponen en los puestos.

Los magistrados, por ejemplo, se dan la gran vida en la Corte Suprema con almuerzos de buffet, buenos viáticos en el interior del país y en el exterior. Además de su jugoso salario, también reciben sus “paquetes reservados” y gozan de una vida placentera, mientras la justicia y la sociedad, están heridas de muerte. La inseguridad jurídica en Nicaragua es peor.

Y no me vengan con el cuento que han hecho casas de justicia. ¡Ve qué lindo!. Lo que es su obligación hacer y más todavía, quieren que se realce o destaque como la gran cosa que han hecho. Todavía están en deuda y en vez de usar miles de miles de córdobas para labrarse imágenes que no se merecen, deben impartir justicia.

Los magistrados y jueces se han convertido lastimosamente en los fedatarios públicos o simples escribanos del bochornoso pacto de dos dictadorzuelos (Daniel Ortega y Arnoldo Alemán).

Ahora veremos quiénes serán los próximos empleados del PLC y FSLN que irán disfrazados de magistrados a la Corte de Apelaciones de Managua. Sólo falta algún tiempo para darlos a conocer, porque don Bayardo Arce Castaño y don Jaime Morales Carazo (que no son magistrados) ya se pusieron de acuerdo, según un documento que le envió don Agustín Alemán a su propio hermano, el Presidente Arnoldo Alemán.   

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