Al maestro nicaragüense

Un año más, una oportunidad más, un momento más para pensar y reflexionar en esta tarea de ser maestro, formador, guía, educador. El maestro es la figura capaz de marcar, cual sello indeleble, la vida de los niños, adolescentes y jóvenes.

Es la persona que contribuye de una manera directa en el desarrollo de la estabilidad emocional de las nuevas generaciones. Tiene en sus manos la potestad de generar un mundo nuevo, porque puede motivar cada paso, cada pregunta, cada mirada, cada sonrisa, cada triunfo.

Es el ser que motiva la vida, la ilusión, la emoción, las esperanzas y el horizonte de todos los educandos que buscan en su maestro un modelo de identidad que le sea útil para construir su futuro.

En ocasión del Día del Maestro Nicaragüense, quiero expresar mi admiración, respeto y reconocimiento a mis colegas maestros por compartir sus conocimientos, sus sentimientos y sus ideales, su confianza en un mañana mejor en la vida de nuestros alumnos, transformada por la acción de un proceso llamado Educación.

Feliz Día del Maestro, que Dios recompense nuestro esfuerzo, dedicación y entrega.

PROF. BLANCA MEJIA SÁNCHEZ

Estudiante de UNICA.   

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