En letra pequeña

Han salido algunos por ahí queriéndole restar importancia a la información publicada por WikiLeaks, aduciendo que “eso es noticia vieja” o “todo eso ya lo sabíamos, no está revelando nada”. A ver, vamos poniendo las cosas en orden. Lo interesante de WikiLeaks no es lo que dice, sino quién lo dice y cómo lo dice. Es el chisme que circula de boca en boca expuesto en voz alta. Es la voz del niño que grita “¡el emperador va desnudo!”, algo que todos están viendo, pero ninguno, al menos quienes gozan de autoridad oficial, se atreve a reconocer públicamente. Es lo que hay tras la sonrisa congelada del diplomático.

Educación, “más que una cuestión del saber ser”

“La educación es el arma de la censura por excelencia, lo que se debe y que no se debe hacer en una determinada cultura ”. La riqueza y la pobreza tienen algo en común, no se pueden esconder y esto lo conocemos bien los que estamos relacionados con el campo de las ciencias económicas y empresariales, en una época en la cual las preferencias pasan del ámbito de responsabilidad pública a lo privado, es decir al individuo.

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