Soy agradecido

La verdad es que a todos nos sobran motivos para ser agradecidos a Dios y a los demás. Todo lo que hacemos, debe ser el resultado de nuestra gratitud por lo que Dios ha hecho por nosotros.

El reino de Dios sí es para este mundo

“Mi reino no es de este mundo”, significaría entonces para algunos: Que Dios nada tiene que ver con esta tierra. Que Dios no se mete en nuestras cosas, ni en nuestros problemas políticos

Abre bien los ojos

Todos tenemos que ser conscientes de la necesidad de abrir bien los ojos para no engañarnos ni permitir que nos engañen o caer en las trampas, pues como dice el refrán: “No hay peor ciego que aquel que no quiere ver”.

¡Qué lindo es conocerse a sí mismo!

Caminando por las montañas de El Coral, con riachuelos, bosques, brisa, se me venía a la mente que a Dios le encantan los montes. Por eso, el Padre Dios nos dice, como dijo a los discípulos en el Monte Tabor: “Este es mi Hijo Amado: escúchenle” (Mc.9,7).

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