Del buen sandinista al buen opositor

El desafío de nuestra generación no es rescatar esencias revolucionarias ni producir opositores impecables. Es aprender, después de décadas de oscuridad política, algo más simple y a la vez más exigente; que podamos vivir en una sociedad donde nadie tenga el monopolio de la verdad.

El jinete de bronce

Si Putin el justiciero, “el gran líder de la humanidad”, como lo llama Maduro, está contra el perverso imperialismo norteamericano, que sigue incólume en la letra de los manuales, los fieles antimperialistas de ayer, y los reciclados de hoy, deben cerrar filas alrededor del héroe de las estepas.

Es cierto, en otros países los fusilan

La pena de muerte se sigue aplicando de hecho en diversos países, o se amenaza con aplicarla y no contra criminales extremos sino contra enemigos políticos y disidentes. Así es la dialéctica de la historia, mientras unos países avanzan otros retroceden.

Fórmula para crear revolucionarios

Cada vez que se habla de las similitudes entre el actual gobierno con el de los Somoza y alguien pregunta, si no hará falta otra revolución para volvernos al cauce de la democracia, surge un hipócrita argumentando que en este siglo no hay cabida para revoluciones.

Cristianos revolucionarios

Durante los años sesenta, setenta y ochenta del siglo XX, miles de cristianos nos llenamos de esperanza cuando nuestra Iglesia, inspirada por el amor, se transformó en una Iglesia para los pobres y ese mensaje de amor era la voz de Cristo. Miles dejamos de adorar al Dios medieval e imaginario de mentes atormentadas, al supuesto Dios de los purgatorios y el infierno, al castigador implacable y cruel, al que exigía silicios, sacrificios y coyundas, y encontramos al Dios misericordioso, al padre del que nos ama sin límites, al que nos ama más de lo que nos amamos a nosotros mismos.

¿Vive? ¿la revolución?

Las plazas de algunos países autoproclamados revolucionarios se llenan de personas arrastradas por la necesidad, el temor, las prebendas, e incluso por el entusiasmo de algunos crédulos y fanáticos. Abundan las consignas contra el imperialismo y por la revolución. Pero indicábamos hace un tiempo que estos dos conceptos fueron vaciados de contenido analítico y de capacidad descriptiva, a fuerza de repetirlos ad nauseam sectaria y demagógicamente.

Ofensiva 2.0 y revolucionarios 2.0

La revista Time no pudo tener mayor acierto que elegir al fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, como el personaje del 2010. Un mes después, los alzamientos populares en Egipto y el resto del mundo árabe, confirmaron la trascendencia de su red social, usada como medio y catalizador para sacudir las estructuras de gobiernos represores.

En Letra Pequeña

¿Quiénes inspiran a los nuevos revolucionarios? Si es que se le puede llamar así al orteguismo. Si vamos a evaluarlos por sus hechos y no por sus palabras, veremos con sorpresa que ni Sandino, ni Bolívar, ni siquiera Marx, Lenin o Trotsky están presentes en la actuación de estos “socialistas del siglo XXI”. Y, por el contrario, es más fácil explicar su comportamiento desde personajes como Nicolás Maquiavelo, Joseph Goebbels, Kim il sung, Benito Mussolini y los propios Somoza. ¿Cómo sucedió esta metamorfosis?

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