Como su amante

Como amante del sol en el tiempo el arrasa con mis labios.

Intimidad revelada

Daisy Zamora dejó que su ángel poético explayara sus alas durante el evento El Autor y su Obra, que organiza el Festival Internacional de Poesía de Granada. Una noche en la que se dejó ver el canto en la voz de Norma Helena Gadea y la guitarra de Eduardo Araica, quienes acompañaron musicalmente los versos de la escritora.

“Violencia es miedo”

Daisy Zamora, quien está en Nicaragua para hablar de su experiencia poética, considera que lo primero que se le debe decir a una mujer que vive violencia doméstica es que pierda el miedo.

La Lupe

Me crié bajo los cuidos de mi abuela y las empleadas. En aquella época se acostumbraba adoptar una “hija de casa”, pariente de alguna de las empleadas, o proveniente de las haciendas. Su trabajo era “entretener” a las niñas: jugar con ellas, peinarlas o hacerles mandados; a cambio, iban al colegio y aprendían los oficios de la casa; especialmente en el caso de la Lupe, era su trabajo más importante el de poner la mesa. La Lupe era de mi edad: 10 años. No se llamaba Lupe, sino Lourdes como yo.

Un par de ojos azules

Lourdes Chamorro César Ya no sé si fue real o inventada. Sin embargo, si la encontré en el baúl de mis secretos, debe de haber existido aunque quizás solamente en mí. Alguna coincidencia con la existencia de cualquier par de ojos azules o verdes, es pura casualidad.

L a ceremonia de estar solo

Tengo el gusto de reseñar enseguida el poemario La ceremonia de estar solo (2013) de Vladimir Amaya (1985), formado por tres secciones: Carne cruda, Deshabitada ciudad de uno mismo y La coda solitaria.

La ruta del sexo

Filemón Parrales, ejecutivo de una línea aérea, se encontraba cómodamente sentado en business class, en la ruta Guatemala Managua. De pronto entra a la cabina del avión una impresionante modelo, y para suerte de Filemón se sienta en el asiento contiguo.

Encuentro anunciado

Desde el hotel que había elegido para vacacionar, en aquella isla paradisíaca, miró hacía la playa blanca que constantemente era acariciada por el oleaje, la tarde caía y el sol lentamente cruzaba la inmensidad de las aguas queriendo alcanzar la otra orilla del océano, allá en donde las aguas parecían hundirse en una oquedad profunda. El paisaje era digno de un poema hecho música.

El Cristo poeta

Jesucristo el crucificado es el padre de la literatura espiritual mundial. Así se escribe de Jesucristo, Dios-poeta, el crucificado. Sus libros de poesía son los maravillosos evangelios, cuyas palabras parecen ser alimento del corazón humano y principio de eternidad. Su vida, el mejor poema del mundo. El fue el amor hecho persona. Cada minuto de su misteriosa presencia hizo historia. El mundo que lo sigue, aún hoy puede escuchar sus palabras como preciosos versos instalados en el corazón.

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