El caso excepcional de María Corina Machado

La libertadora venezolana ha sido muy diáfana al plantear la coyuntura que hoy vive su bravo pueblo: “No descansaremos hasta que Cuba y Nicaragua sean también libres en el concierto de las naciones”. Por tal razón los nicaragüenses debemos respaldar donde se pueda y como se pueda a la heroica lucha del pueblo venezolano.

Resistencia democrática clandestina en Venezuela

Las condiciones de Venezuela y Nicaragua son diferentes, a pesar de que en ambos países hay feroces dictaduras que se tienen como hermanas. Pero en Nicaragua no hay posibilidad, o no ha sido creada, para una resistencia clandestina interna como en Venezuela.

Una apuesta que pareciera estar en peligro

Ambos grupos políticos ya entendieron que seguir con la confrontación de diente por diente y ojo por ojo, terminara dejándolos ciegos y chintanos (sin dientes) que ya es tiempo de enterrar el hacha de la guerra y ofrecer un mejor futuro a ese noble pueblo y eso solo puede ser posible escogiendo gobernantes que gobiernen para todos sin distingos de ningún tipo.

Presión internacional blanda en Venezuela

No hay muchas razones para confiar en que el régimen de Maduro cumplirá finalmente el compromiso de celebrar elecciones libres y competitivas; y menos en que si cumple y gana la oposición reconocerá su derrota y le entregará el gobierno.

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