El piano es el punto culminante de la resolución. El que lo oye leyendo solo la partitura para piano, gozará toda su intelectual diafanidad.
Notas Clásicas
Concierto de Aranjuez
Mostró la guitarra su silueta para tentar al amor, pasiva y activa en el encuentro internacional que tuvo su sede principal en el Teatro Nacional Rubén Darío, en homenaje al nicaragüense Armando Morales.
Concierto de Aranjuez
Mostró la guitarra su silueta para tentar al amor, pasiva y activa, en el encuentro internacional que tuvo su sede principal en el Teatro Nacional Rubén Darío, en homenaje al nicaragüense Armando Morales.
Aniversario de un poeta
Eran aquellos tiempos ahora envejecidos por el ritmo del tic tac pero valorados en el presente por el oro de los recuerdos, reliquias en la dimensión universal del sentimiento. Entre los cincuenta y los sesenta, la música era una asignatura en los colegios. Uno de los que profesaba la puntualidad era el Colegio Rubén Darío […]
El ballet de la Bella Duarmiente
En La bella durmiente se unen la coreografía y la música con mayor énfasis. Dos cortejos puestos en el trono desde 1890.
Canto para Álvaro Urtecho
Álvaro Urtecho, a quien no se le ha dado la distinción que merece dentro de los creadores líricos de su generación, era un poeta con tímpano de músico.
Músicos alemanes, homenajes en el Teatro Nacional Rubén Darío
La viveza sentimental despojada de toda pretensión técnica, ensimismada en complementos propios del barroco—los atuendos, la estética—puso en evidencia a la unidad.
Darío en Wagner
Acabo de solazarme con la lectura de Justo Sierra puesta la mirada indeclinablemente fija en el párrafo alusivo y en actitud de conmemoración con la lealtad amorosa que todo hijo debe a su padre: el libro.
Concierto de María Antonieta Tello y alumnos del conservatorio de música de la Upoli
México y Nicaragua, sus frutos musicales —fuentes del encanto— se presentaron en aquel recital de piano.
Con Mario Vargas Llosa
Dos pasiones: la literatura y la política pusieron un marco dorado en el destino octogenario de Mario Vargas Llosa, maravillosamente consistente.