En el primer año

A un año de distancia —período inaugural de los tiernos latidos del corazón— una criatura está de pie y corre para complacencia de la atmósfera que muestra con su aliento.

La niña del cello

Los misterios traslativos de la onda a veces sacuden a la memoria. La niña balbuceaba al cello y ya en el camino de la juventud se empeñaba en aprender de Jackeline Dupré las bellas sonatas de Brahams, quien escuchaba en la placentera intimidad de la cama con la dulce complicidad de las cuerdas.

La niña del cello

Ella se llama Nelly Silva. Tenía apenas 6 años cuando jugaba en serio con el piano, abrigaba por las enseñanzas maternales para luego conducirla por el sendero de las cuatro cuerdas.

El Nobel en dos maestros

A Gabriel García Márquez se le conoce como el más directo apologista del periodismo, con firmeza, sin posibilidad de ser opacado por la dualidad. Lo he vuelto a leer en Vivir para contarla .

Mena en aniversario

Trágico fue el destino de José de la Cruz Mena, premiado por llevar el nombre de un santo y sacrificado por ser su vida una cruz clavada por el filo de una lepra mortal, sin luz en los ojos desde los 22 años, pero con mucha inspiración para dejar una herencia musical rica en la diversidad aún ante las penas, una de las cuales fue la pérdida de los dedos.

El ensayo de Erika

Erika Lorenz, autora del ensayo Bajo el divino Imperio de la Música, reitera a través de una diáfana investigación la influencia que el arte sonoro tuvo en los versos del poeta, hacedor de eufonías latentes en la búsqueda extraordinaria “de transformar a la lengua española en un cuerpo apto para expresar todas las vibraciones anímicas”, señalado por Erwing Mapes.

Dos personajes

La noche del Viernes 12 de julio se hizo vistosa orquestación con músculo previo de tambores, de distinciones para Ramón Rodríguez y René González, dos personajes latentes en el desenvolvimiento de la cultura nicaragüense.

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