En Nicaragua no hay guerra, pero tampoco hay paz 

La paz no es solo ausencia de guerra, sino que también reside en que haya diversas voces en ejercicio de la democracia y no un silencio impuesto mediante la fuerza. En consecuencia, la lucha por la libertad, la democracia y el respeto a los derechos humanos es inherente a la búsqueda de la paz.

¿No lo veis? Ya amanece en Nicaragua 

Libres, fuertes, auténticos, puros. Dentro y fuera de Nicaragua se está fraguando la generación que brotará de un modo natural y, más pronto que tarde, será un reflejo en el que serán incapaces de verse los tiranos.

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