Libertad, el derecho a pensar sin hipocresía

Tolerar y respetar son fundamentales para la concordia. No es racional aceptar la cohabitación con aquellos que quieren destruir los valores y las costumbres sobre los que se sostiene la sociedad que les acoge.

Las sombras que no pasan

Quienes se consagran a una causa no pueden ser oscuridad, sino una presencia cierta entre quienes amen la justicia y la libertad por encima de cualquier otra particularidad.

Las elecciones libres y justas en las democracias

El proceso electoral municipal en nuestro país, que no fue ni libre ni justo, no generó ninguna confianza en los otros países, que ya se han pronunciado descalificándolo, ni en los inversionistas privados, nacionales y extranjeros, lo que presagia inestabilidad económica, con consecuencias para nuestra gente.

Mentalidad inclusiva y cultura incluyente

Resulta impresionante la cantidad de desplazados que no hallan hospitalidad entre sus semejantes, mientras se desplazan de un lugar a otro, muriéndose muchos de ellos en el camino.

Brasil, el espejo en el que nos miramos

El mal es ansioso y no descansa. “Golpea en el piso”, no obedece regla alguna. Solo acata lo que ellos mismos dictaminan y determinan para imponer su voluntad, que no es otra que mantener privilegios del poder real, que habita a las sombras de la democracia.

Hogueras encendidas

En 1933, vamos llegando al siglo de ese hecho, se dio la quema de libros perpetrada por los nazis en la Plaza de la Ópera de Berlín. La diferencia está en que esta otra se transmitió por Facebook Live. Pero las dos épocas cada vez se parecen más.

Reproche a los empresarios

No debe subestimarse: la negligencia del sector empresarial en librar la batalla ideológica a favor de los principios que cimentan las sociedades más libres y prósperas.

Humanismo y/o colaboracionismo

Enviar ayuda al pueblo cubano a través de las autoridades totalitarias es nutrir la represión y aumentar la miseria. No dudo que esta opinión se preste para que los partidarios de esos regímenes de fuerza, acusen de odiadores de oficio a quienes la emiten, pero la verdad ha de decirse, aunque pueda ser tergiversada.

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