¿Se volvió la tortilla?

Biden, en tanto, bastante tendrá con sus propios problemas internos, con los estadounidenses partidos en dos y con un Trump que, si se muda de la Casa Blanca, va a fastidiar mucho desde el llano.

Una lógica muy ilógica

Si uno está convencido que la vida humana comienza con la concepción, es inevitable concluir que el aborto mata dicha vida, y que por tanto es, en el mejor de los casos, un homicidio, y, en el peor, un asesinato.

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