El mito de los oráculos

La gente iba a los oráculos sobre todo para consultar a los dioses antes de emprender grandes empresas, como las guerras o expediciones de comercio y colonización

El mito de Poseidón

En la Guerra de Troya, Poseidón intervino a favor de los griegos, a los que Homero llamaba Argivos y Aqueos. Pero cuando por fin derrotan a los troyanos, los griegos se creen tan poderosos o más que los dioses y profanan templos, altares y otros sitios sagrados.

Deméter y Céleo

Deméter era la diosa madre de la naturaleza, ella regía las estaciones y distribuía el frío, el calor, las lluvias y las temporadas secas.

Eneas baja a los infiernos

Por fin Eneas se encuentra con su padre, Anquises, quien le da información abundante sobre lo que le ocurrirá en el futuro

Las maravillas de Foroneo

Robert Graves cuenta en uno de sus libros que Foroneo se casó con una ninfa llamada Cerda y llegó a gobernar en toda la península del Peloponeso, donde estableció y propagó el culto a la diosa madre, Hera, la esposa de Zeus.

Los dioses ya no son los reyes

Los dioses de la mitología griega (y romana, que básicamente es la misma) dejaron de reinar pero no desaparecieron, parece ser una tesis del mitólogo británico Robert Graves

¿Y las diosas lesbianas?

En mi artículo antes citado mencioné —aunque esto sea muy conocido— que “las palabras que denominan o se refieren a las relaciones sexuales entre mujeres, como lesbiana, lesbianismo y lésbico… se originan en el nombre de Lesbos

Los dioses también mueren

La historia de la humanidad está hecha con ladrillos cuajados en sangre vertida por egos desbordados cuya concentración de poder torció la realidad histórica de su tiempo.

Cómo aman los dioses a los jóvenes

Los griegos de la antigüedad creían que quienes morían jóvenes era porque los dioses los amaban. “Aquellos a quienes los dioses aman mueren jóvenes”, es una sentencia de Menandro, autor griego de comedias del siglo III antes de Cristo. Mientras que Plauto, también autor teatral, pero latino, expresó igualmente que “aquel a quien los dioses favorecen muere joven, mientras goza de salud y conserva sus sentidos y su juicio sanos”.

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