De «héroes» y «revolucionarios» a sanguinarios dictadores

Mugabe, Stalin, Ceaucescu, Gadafi… y la lista sigue. Muchos de los dictadores más sanguinarios de la historia llegaron al poder bajo el título de “revolucionarios”, pero acabaron convirtiéndose en algo igual o peor que aquello contra lo que alguna vez lucharon.

¡Ay los dictadores! Nunca aprenden

Este es un consejo bienintecionado para Daniel Ortega y Rosario Murillo: Retírense. Su tiempo ya terminó. Miren cómo han terminado los otros dictadores que no supieron cuándo retirarse

Dictadores que abdicaron

El cambio de gobierno que la gran mayoría de los nicaragüenses demandamos no será posible mientras la satrapía gobernante siga siendo respaldada por la pandilla de facinerosos que están en la cúpula del Ejército y de la Policía

El terror que aferra al poder

Está a la vista que Ortega ha hecho lo impensable para mantenerse en el poder, perdiendo en el proceso cualquier viso de legitimidad que un día tuvo

Sepulturas sin quietud

Aún muertos, los dictadores siguen encarnando el poder que tuvieron en vida; odiados, o temidos, por mucho que la losa que los cubre sea pesada, vuelven a salir de sus sepulcros

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