Señor, cuando tu llegada es inminente danos un corazón que sepa esperarte como te mereces… Que tu llegada sepa despertar en mí toda la esperanza y la ilusión que significó tu nacimiento.
Confianza
Un hombre honrado
Federico Altamirano, conocido por el apelativo de Canducho, gente trabajadora que había construido su haber alrededor del Mercado Central de León, en donde su madre, la señora Modesta Montalván, se había convertido en todo un punto de referencia.
La crisis de confianza y el valor de la desconfianza
La mayor desconfianza de la gente es hacia las instituciones del poder político, lo cual es absolutamente comprensible. Mientras que la Iglesia católica es la que más merece la confianza individual y publica entre todas las instituciones sociales y políticas.
BID: Nueve de cada diez personas en América Latina desconfían de las demás. ¿Cuál es el panorama en Nicaragua?
La confianza en la región es más baja que en cualquier otra parte del mundo, lo que provoca que el crecimiento económico se reduzca, según un informe del organismo multilateral
Miss Ecuador: La candidata sin ambos brazos y sin una pierna que compite por la corona de su país
Victoria Salcedo, la bella representante de Guayaquil quien perdió sus extremidades a los 5 años de edad cuando por accidente tocó cables de alta tensión, ahora se prepara para convertirse en la representante de Ecuador ante el Miss Universo 2021
Fe y confianza van de la mano
Ha pasado de la duda y la desconfianza a una confianza total. Ha pasado de la no fe a la fe en Jesús y, por esa confianza, ha cambiado de vida, ha encontrado el “agua viva” que siempre quita la sed y siempre salva (Jn. 4, 10)
La confianza es crucial
Esta confianza es crucial si es que pretendemos atraer los US$600 millones en inversión privada que Ovidio Reyes predice para 2020
Confianza e incertidumbre
El 80 por ciento del valor de una empresa reside en intangibles como la confianza, ganada o no frente la sociedad, esto requiere saber leer el contexto y actuar pensando en el largo plazo
De la confianza a la fe
Si yo no conozco a alguien me es difícil confiar en esa persona. Lo más normal es que, si una persona que no conocemos, nos dice: “Señor o señora, confíe en mí”; nosotros le contestemos: “Mire, señor o señora, yo podría confiar en usted, pero el problema es que no le conozco”.
Educando para el desamor
Ante el miedo de los segundos lugares, crece el egoísmo del “yo primero”, “lo mío es mejor”, “necesito estar en control”, o al revés, “no valgo nada”, “cedo para que me aceptes”….