La serpiente que se muerde la cola

En la medida en que el aura romántica de los guerrilleros heroicos devenidos en caudillos se disipa, y la historia empieza a reconocerlos solo como tiranos, porque ya no se distingue entre dictaduras de izquierda o de derecha, el doctor Francia empieza a parecerse a Fidel Castro, y Ortega se convierte en el símil de Videla.

¿Sabías esto?

Hay muchísimo que decir de la Cuba de antaño, del entusiasmo permanente del cubano por hacer o descubrir cosas nuevas, del cubano inteligente y libre, lleno de vigor y ansias de pertenecer al primer mundo.

Atención al suscriptor