En el caso de los artistas se añade al sentir popular, la sensibilidad exaltada que le imprime a esas reminiscencias del pasado vida propia con sus creaciones, haciendo trascender y perpetuar en la memoria colectiva parte de la historia personal y nacional.
Ser la misma
Cómo ser la misma si ya no tengo la alegría de un ave cantar al amanecer.
Ingobernable en las rocas
Ingobernablemente a la millonésima potencia…
Una casa de verano
Durante mucho tiempo después de la guerra había por todas partes en Londres lugares llamados “sitios bombardeados”, y estos podían ser terrenos baldíos en donde los escombros habían sido despejados y en los que crecían adelfas formando jardines con árboles jóvenes y pájaros, o edificios que parecían estar enteros hasta que uno doblaba la esquina y veía una fachada sin soporte alguno o una casa cuyo techo o ventanas se nos presentaban como si fueran trozos de un encaje hecho añicos. Podía haber una manzana entera donde los restos de edificios parecían fotografías de explosiones de bombas, como si un viento lo hubiese aplastado todo. O de pie, sobre un sótano lleno de agua oscura, se podía observar el esqueleto de una casa con un hueco en la pared que dejaba ver una bañera rajada y tumbada de costado. Todas estas ruinas tenían letreros en los que se leía “Prohibida la entrada” y “Peligro: prohibida la entrada a los niños.”
Poemas de Herta Müller
Los pálidos señores con las tazas de moca , en traducción de José Luis Reina Palazón. Es un libro verdaderamente sorprendente e inusual. Poemas-collages construidos palabra a palabra con recortes de revistas que incorporan además ilustraciones originales de la propia autora. Los poemas de la ganadora del Premio Nobel de Literatura 2009, Herta Müller, pueden abordar algo tan extremadamente trágico como la existencia, o su posible sucedáneo, en la siniestra sociedad regida por el sátrapa Nicolae Ceaucescu en la que fueron concebidos.
Un hallazgo
Que se las lleve el diablo. Un hombre que había tenido mala suerte con las mujeres decidió vivir solitario por un tiempo. Dos veces se había casado por amor.
Usencia, poesía de Gabriela Mistral
Hija de un maestro rural que abandonó el hogar a los tres años del nacimiento de Gabriela Mistral, la muchacha tuvo una niñez difícil en uno de los parajes más desolados de Chile.
Wislawa Szymborska
Escritora y premio Nobel polaca, considerada una de las voces más originales de la poesía contemporánea de su país.
El miedo en una carta
“Sufro con todos aquellos que tienen miedo. Yo misma sufro de eso. Se dice que la mayor parte de los trastornos de ansiedad se curan rápida y fácilmente. ¿Por qué entonces no hemos sido sanados? ¿Será porque en el mundo nada es sano? ¿Por qué debemos ser curados precisamente nosotros? Una terapia exige grandes esfuerzos, y muchos de nosotros estamos cansados de asumir tales esfuerzos.
Sortilegio
Poemas de Christian Santos