A Ricardo Mendoza Irigoyen lo describen como un hombre alejado de la política, de “gustos exquisitos” y de grandes amistades, como la cantante española Marisol. La dictadura niega su paradero.
A Ricardo Mendoza Irigoyen lo describen como un hombre alejado de la política, de “gustos exquisitos” y de grandes amistades, como la cantante española Marisol. La dictadura niega su paradero.
Valeska Alemán ha sido un rostro de la rebelión. Secuestrada y ultrajada primero, luego se le vio despidiéndose de su mamá en una trinchera, después cayó presa y últimamente aparece delatando a sus compañeros de lucha en un video hecho y difundido desde la cárcel. ¿Heroína, víctima o villana?
Secuestros, balaceras, tumultos, pleitos y manipulación política han empañado las festividades de Santo Domingo de Guzmán a lo largo de su historia
Pasear, interactuar con otras personas, desarrollar tareas ingeniosas y originales son prácticas que potencian su cerebro
Son muchas las profesiones que imponen el uso de esta prenda sin tomar en cuenta su efecto en la salud
Ucrania, Guatemala, Egipto, son algunos países que en los últimos años han recurrido a las manifestaciones para mostrar indignación hacia su gobierno
El cronista deportivo tiene 75 años y a su edad dice no tener miedo a la muerte, lo único que lamentaría es no ver a Nicaragua libre
Fue un emblema de la música de protesta en Latinoamérica. Como muchos conocen, Jara fue asesinado poco tiempo después del golpe de Estado perpetrado por Augusto Pinochet el 11 de septiembre de 1973.
Desde que regresó a la presidencia en 2007, Daniel Ortega ya dio muestras de lo que sería su ascenso al poder cuando le recordó sus orígenes al Ejército y a la Policía, explica el doctor Carlos Tünnermann, quien analiza en esta entrevista la crisis sociopolítica que enfrenta el país desde el 18 de abril pasado y lo que ha pasado con el Diálogo Nacional
La crisis también ha tenido rostro de mujer. Desde las barricadas, los tranques o las trincheras han colaborado en una lucha que ya lleva más de cien días
En lo más álgido de la crisis, Daniel Ortega propició las tomas de tierras con doble propósito: granjearse una base social que estaba necesitando y castigar a los que lo cuestionaban