Los cálculos de la Encuesta Nacional de Hogares sobre Medición de Nivel de Vida (2014) son así: se le llama pobres extremos a aquellos nicaragüenses cuyos ingresos no les permiten consumir las cantidades mínimas de calorías necesarias. La cantidad mínima de calorías diarias establecidas para un nicaragüense está fijada por los expertos en 2,282 calorías promedio. Ahora bien, los expertos del Gobierno y el Banco Mundial determinaron que 28.83 córdobas ajustan para comprar los alimentos necesarios para proporcionar dichas calorías. O sea, que en un hogar de cinco personas, cuyos ingresos mensuales sean de 4,500 córdobas, según estos cálculos, ya no serían pobre extremos, sino solo pobres, porque cada miembro de la familia tendría un ingreso de 30 córdobas diarios.