Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
Muchos hemos tenido al régimen de los Somoza como la medida de lo peor. Pero viene Ortega y lo supera con creces en muchos de sus más crueles indicadores
Los pocos turistas que se aventuran a venir a Nicaragua, al pasar por estos megatranques militarizados deben de salir horrorizados en el primer vuelo
Afirman los historiadores que debemos conocer la historia con el propósito de no repetir los errores cometidos en el pasado
El mejor tributo que podemos hacerle es comprometernos a defender su legado; a no permitir que el camino democratizador y humanista que emprendió esta mujer sencilla y amorosa, quede destruido por los trogloditas de hoy
El tránsito que el régimen de Ortega ha hecho de la indignación a la rabia de la población, no altera en absoluto la naturaleza pacífica de la reacción ciudadana
Los jóvenes de ahora, perseguidos a muerte, son como nosotros entonces, una generación que, igual que esta, convirtió sus ideales en convicciones
Es locura buscar unidad descalificando a todos aquellos que consideramos distintos, como sucede con tanta frecuencia en nuestra historia
Ya realmente en Nicaragua no podemos decir “es el colmo” porque todos los días vivimos un nuevo colmo en un país que pareciera estar gobernado por la demencia colectiva
Hoy la Policía no protege a nadie y el ciudadano en vez de sentirse protegido se siente amenazado cuando se acerca una patrulla de las fatídicas Hilux con policías y paramilitares encapuchados
Ortega, al llegar al poder en 2007, pareció seguir una ruta parecida: se acercó a sus antiguos adversarios; el sector privado y la Iglesia