Premio Cervantes 2017. Reconocido como una de las voces más importantes de la literatura latinoamericana. Vive en el exilio desde 2021, en España, tras ser desterrado por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Novela social, busca denunciar la crueldad a que son sometidos los indígenas de las tribus de la Amazonía, donde solo vale la ley del más fuerte, en tiempos en que el caucho natural es un producto estratégico en el comercio mundial. Y esa ley la imponía entonces la temible Casa Arana, que esclavizaba y exterminaba a los indígenas en los siringales.
La distopía, lo estamos viendo, se nos puede volver una historia cotidiana… Muchos lo hemos vivido en carne propia. Es la distopía posible, la distopía real. La distopía que tenemos a las puertas. Es el ángel con la espada llameante que te expulsa del paraíso democrático.
Curruchiche “ha internalizado el racismo del sistema opresor, odiándose él mismo, despreciando sus orígenes”; y abusa de su poder porque teme que “el pacto de corruptos lo deseche cuando ya no les sirva”.
Quizás un año nuevo madrileño sea sentarse frente al televisor para ver la celebración de Puerta del Sol, y comerse mientras tanto las uvas que ya vienen en cajitas de doce unidades. Y quizás ser madrileño signifique que cuando aterrizo en Barajas siento, de alguna manera, que estoy volviendo a casa.
Una sola marca, la más poderosa, pasa a sustituir al producto genérico, y se establece lo que los viejos publicistas llamaban la “conciencia de marca”.
Si el 14 de enero el presidente electo Bernardo Arévalo logra asumir el poder que el pueblo le otorgó en las urnas, como debemos confiar que así sea, será porque la otra Guatemala, la de los cantones indígenas, ha resistido, sin poder, pero con autoridad.