Espías a la orden
Los que favorecen estrechar relaciones con el castrismo, estadounidenses y cubanos, en el mejor de los casos, tienen una pésima memoria, son grandes ignorante o hay algo más podrido en sus cerebros.
Los que favorecen estrechar relaciones con el castrismo, estadounidenses y cubanos, en el mejor de los casos, tienen una pésima memoria, son grandes ignorante o hay algo más podrido en sus cerebros.
Estar privado de libertad, depender de sujetos que las más de las veces aceptan ese trabajo por la vileza de sus almas, es terrible, pero les aseguro que el sistema totalitario de por sí es el averno, así que ignoro el calificativo apropiado para los centros de condenación del castrismo.
El poder totalitario confiere muchas más capacidades de penetración social y manipulación política que cualquier otra forma de gobierno. Durante décadas el falso Estado benefactor ha controlado la educación y la información…
El gobierno Castro-Díaz Canel solo procura sobrevivir. Los principios se fueron para el basurero de la historia, como gustaba decir al máximo líder. Los enemigos de ayer se transforman en aliados si son capaces de pagar el peaje que les asignen.
No deben justificarse las persecuciones por raza o religión como están haciendo en numerosas partes del mundo los enemigos de los judíos. Son actos repudiados por las propias Naciones Unidas y severamente castigados.
Saber que las autoridades pueden ser revocadas, poder sacarnos de encima al gran hombre o el asno que elegimos equivocadamente. Poder decirle al sujeto que manda sobre fusiles y cañones, que no sigue al mando, que se quedó sin trabajo y es hora de irse, es un derecho que estamos obligados a defender hasta el último aliento.