El quiebre del exportador de fracasos
Aunque hoy Díaz-Canel ensaye una máscara de inocencia, se trata del mismo proyecto que también dio refugio a terroristas. Pero un régimen sostenido solo por inercia y miedo ya no basta. Los cubanos —un pueblo grande— perciben que, por primera vez en décadas, el abuso legitimado como epopeya puede desplomarse en cualquier momento.