¿Cómo vencer la maldición de Sísifo?
Uno de los observadores más agudos del alma nacional, Pablo Antonio Cuadra, concluía que “el pueblo nicaragüense en su mayoría tiene sentimientos cristianos, pero no moral cristiana”.
Uno de los observadores más agudos del alma nacional, Pablo Antonio Cuadra, concluía que “el pueblo nicaragüense en su mayoría tiene sentimientos cristianos, pero no moral cristiana”.
. Con estas actuaciones el Gobierno de Nicaragua se ha vuelto a exhibir, ante el mundo entero, como un régimen que viola sin pudor las normas más elementales del derecho universal, utilizando al poder judicial como látigo para castigar el disenso. El único delito de sus flagelados ha sido buscar el bien de su patria.
Solo los gobernantes cobardes tiemblan ante cualquier voz disidente. La tolerancia es señal de fortaleza. Igual: mantener la esperanza es señal de fe en Dios.
Aun cuando todos tenemos una conciencia natural, esta necesita ser educada, es decir, orientada y despertada, pues es susceptible de oscurecerse o pervertirse. Ángeles y demonios luchan por conquistarla, desde el comienzo hasta el final de la historia.
La prevalencia de ciudadanos debilitados y sin adecuada formación ética constituyen un terreno abonado para las dictaduras y lo malos gobiernos. Porque de ellos salen los serviles, los oportunistas y los cínicos.
Aquí, al que dijese la verdad probablemente se le consideraría “pendejo”. Porque nuestra cultura admira más al vivito que aprovecha las circunstancias para salirse con la suya sin ser detectado.