¡No creo en santos que orinan!
A la vuelta de la esquina, empezó nuevamente una década completa de cañonazos, y el país volvió a ver a sus valientes hijos nicaragüenses, lidiando a bala y dispuestos a morir por defender lo que les habían prometido
A la vuelta de la esquina, empezó nuevamente una década completa de cañonazos, y el país volvió a ver a sus valientes hijos nicaragüenses, lidiando a bala y dispuestos a morir por defender lo que les habían prometido
De manera que ahora no hay ninguna garantía de que los comicios del 7 de noviembre próximo serán realmente elecciones.
Queda todavía la esperanza de que el orteguismo tenga aún sabiduría suficiente para proponerse otra alternativa; la de explorar formas de entendimiento con la oposición y las fuerzas internacionales
Los tres gobiernos democráticos dieron confianza a los empresarios; muchos volvieron del exilio y se dio inversión nacional y extranjera, volvió la banca privada y se mejoró la vida de los nicaragüenses
Ortega ha demostrado que no tiene límites en su obstinación de mantenerse en el poder. Cueste lo que cueste. Destruya lo que destruya.
Bajo el comunismo soviético fueron muchos los disidentes que pagaron con sus vidas al enfrentarse contra el totalitarismo