German García


¡Qué impotencia!

Podemos acusar a la floja defensa presentada, la facilidad con la cual nos ganaban los espacios, los despistes recurrentes y lo cómodo que nos ocasionaban peligro con algo tan burdo y simple como era un balón largo, el problema es el bajo nivel que tenemos comparadas a las desorbitadas expectativas que nos creamos partido a partido