Norchad Omier habla con LA PRENSA: “A nadie le gusta perder, pero me siento orgulloso”
Cada uno de los jugadores de la Universidad de Miami estaban cabizbajo. La mayoría sentados al lado de su vestidor personal. El sonido del silencio reinaba en la habitación. Las pocas conversaciones eran murmullos como si los jugadores estuvieran aprendiendo a digerir la derrota