El Huracán Omier no se desató en Houston, mientras que Adama Sanogo quien no había injerido alimento en todo el día por el Ramadán, se comió a Miami (72-59). Fue como si el equipo de la Universidad de Miami se hubiera frizado por los más de 60 mil fanáticos en el NRG Stadium de Houston, Texas, iniciaron erráticos. Un primer tiempo para el olvido con nueve aciertos de 36 intentos en tiros de dos puntos, reflejando lo mal afinada que estaba la puntería, mientras Connecticut hacía alarde del tiro de tres, clavando un 46.3 por ciento de efectividad y sumando 18 puntos por la magia de la distancia y puntería.
Después de los primeros 10 minutos de terror, parecía que se venía la reconstrucción en la segunda mitad del primer tiempo, y más cuando el partido se igualó 19-19, sin embargo, ese resultado momentáneo tenía más rostro de máscara que de realidad. Entró Adama Sanogo, se activó Tristan Newton y Joey Calcaterra para sellar el dominio 37-24 en el cierre de la primera mitad. Miami era ese invitado a la fiesta sentado, que no podía bailar.
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El segundo periodo estuvo lleno de destellos. Una gran intercepción de Omier y asiste a Wong para acercar a Miami 49-37. Un momento inspiracional de Miami que levantó el ánimo y les hizo creer que podían andar cuesta arriba. El entrenador de Connecticut inteligentemente pidió tiempo y cortó el juego. Entre intercambios, apareció el triple de Beverly para acercar a Miami a 11 puntos (51-40). En la segunda parte parecía que no pasaba nada y luego pasaba de todo. Miami recortó otra vez con el triple de Wong a 53-45, pero más tarde Jordan Hawkins les decía quién verdaderamente mandaba con un triple (58-45) y Alleyne aumentaba a 60-45 la diferencia faltando ocho minutos para el final.
La última vez que ambos equipos se enfrentaron fue en 2019 con triunfo 80-55 de los Huskies, la historia no cambió cuatro años después. Al final no salió el sol en Houston. Miami no se encontró con su juego porque los Huskies los terminaron mordiendo, especialmente Sanogo, un hombre fiel a sus creencias y la jaqueca de la noche para el costeño Omier (8 puntos, 7 rebotes y asistencia). Sanogo terminó con 21 puntos, nueve rebotes y dos bloqueos, guiando a su equipo a la final de la Final Four contra los Aztecas de San Diego.
