Ejecuciones judiciales en lugar de justicia
Son ejecuciones judiciales. Juicios que incriminan a sus acusadores. El verdadero acusado es el régimen de Ortega. La historia dirá quién es el criminal.
Son ejecuciones judiciales. Juicios que incriminan a sus acusadores. El verdadero acusado es el régimen de Ortega. La historia dirá quién es el criminal.
Como en un mundo al revés, Ortega asigna nuevos significados a las palabras para justificar sus tropelías, de tal forma que «malo» debe entenderse como «bueno» y «bueno» como «malo»
Según las cuentas de Ortega hay 195 muertos, de los cuales 20 son policías y 40 simpatizantes sandinistas. ¿Cuántos detenidos hay por los 60 muertos progobierno? Más de 1500. ¿Cuántos detenidos hay por los otros 135 ciudadanos muertos? ¡Uno solo!
Si como criminales se lucen, como novelistas son una porquería. Inventan novelas para consumo de descerebrados.
El fondo de la crisis es bien sencillo de entender. Olvídense de la conspiración internacional. Tres palabras lo explican todo: democracia, libertad y justicia.
Ortega ha tenido que desnaturalizar a la Policía y armar un ejército de delincuentes para sostenerse. Es un pacto con el diablo