Venezuela: el problema no es la geología, sino los Estados
El reciente terremoto en Venezuela revela cómo la burocracia estatal y la crisis económica agravaron la tragedia, superando el impacto geológico natural.
El reciente terremoto en Venezuela revela cómo la burocracia estatal y la crisis económica agravaron la tragedia, superando el impacto geológico natural.
Un mercado —el conjunto de los habitantes de un lugar— natural es un mercado “libre” de violencia, que se desarrolla espontáneamente, intrínsecamente por sus propias fuerzas sin que ningún tercero pretenda desviar su desarrollo.
A pesar de la ciencia, una mayoría cree (“cree” por “fe” visceral, porque sí, sin razonar) que la violencia en “casos de defensa propia” es necesaria. Los hechos, el avance moral y tecnológico, se les van a imponer.
Cuando la sociedad se “organiza” en base a la violencia, que es inmoral y destructiva en todos los casos según dice la ciencia, la fortaleza física es un diferencial importante que deja más relegados a los más débiles.
Lo que empieza como «características de seguridad» y «objetivos medioambientales» termina con tu coche decidiendo tu libertad, al punto de decidir si puedes salir de tu garaje.
Los productos comerciales baratos se han asociado históricamente con el sello «Made in China», pero hoy la tecnología es su mayor exportación tras consolidarse como un fuerte centro manufacturero con mano de obra más barata.