La Alcaldía orteguista en León promueve un desfile hípico en el marco de la víspera de la Purísima Concepción de María, mejor conocida como La Gritería. Según Martha Patricia Molina, investigadora que ha documentado la persecución religiosa del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, buscan vender una imagen de armonía con la Iglesia, sumando su actividad a una tradición masiva —imposible de controlar— y con enorme proyección internacional.
«La actividad religiosa que es muy amada por los laicos católicos, también de cierta forma para congraciarse con la Iglesia, en especial con aquellos obispos allegados a la dictadura. La idea es paganizarlas al no poder controlarlas», dijo Martha Patricia Molina, abogada y autora del informe Nicaragua: una Iglesia perseguida.
La comuna orteguista anunció en sus redes sociales el desfile que se va a realizar el próximo 6 de diciembre a las 4:00 p.m. «Es primera vez en la historia de León que se prepara una hípica previo a La Gritería cuando los católicos están en los últimos preparativos para la celebración mariana», sostiene Molina.
Molina afirma que conversó con católicos en León, quienes le manifestaron su preocupación por el anuncio del oficialismo. Lo consideran, igual que ella, una burla e irrespeto a la fe de los católicos.
La Alcaldía de León indicó que, como parte de los preparativos para el desfile, el jueves 15 de octubre se reunió una comisión de los hípicos para «abordar y detallar los pormenores de la actividad, así como coordinar los aspectos organizativos necesarios».
En la reunión estuvo presente la alcaldesa orteguista Guissela María Lacayo Medrano, según las fotografías divulgadas. Molina expresa que «el próximo año no me asustaría que el hípico fuese el mismo 7 de diciembre».


«Dictadura pretende causar confusión»
La autora del informe Nicaragua: una Iglesia perseguida, que ha recopilado miles de atropellos a la libertad religiosa en el país, insiste en que el desfile que proponen no tiene nada que ver con las festividades marianas en honor a la tradicional Gritería que se celebra cada año en León.
«Esto es un nuevo invento de la dictadura que nada tiene que ver con las actividades religiosas. Para esa época, los católicos estamos rezando devotamente la novena a la Purísima Concepción o La Gritería», señaló.
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Molina explicó que la celebración de la Purísima nunca ha sido prohibida, pero sí hay vigilancia policial. No pasa lo mismo con otras festividades en diciembre. Las Posadas, por ejemplo, sí han sido restringidas. En el contexto actual, la investigadora agregó que «hay algunas procesiones que se estarán permitiendo, pero bajo vigilancia extrema y en cualquier momento la decisión puede ser revertida».

Sostuvo que en el país la dictadura mantiene propiedades de medios de comunicación y organizaciones católicas confiscadas. Sumado a ello, la persecución religiosa obliga a seminaristas y sacerdotes al exilio.
«Todo lo demás continúa igual: las propiedades confiscadas, medios de comunicación y organizaciones religiosas cerradas arbitrariamente, seminaristas saliendo del país para ser ordenados en el exilio porque en Nicaragua la dictadura lo prohíbe», indica.
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Por todo lo anterior, Molina asegura que «la dictadura pretende causar confusión a la gente que todo está normal y que las relaciones con la Iglesia son las mejores«.
En Masaya, por ejemplo, la dictadura permitió a última hora la procesión de San Jerónimo el 30 de septiembre. La imagen salió y regresó al templo bajo estricta vigilancia de funcionarios municipales y políticos del régimen.
Persecución religiosa en Nicaragua
La dictadura orteguista entre 2019 y abril de 2026 ha prohibido más de 28 mil procesiones, según la investigación de Molina. Sumado a ello, 315 sacerdotes y religiosas fueron obligados al exilio, a consecuencia de la represión. Cuatro de estos son obispos: Carlos Herrera, de Jinotega y presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN); Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua; Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa y administrador apostólico de Estelí, e Isidoro Mora, de la Diócesis de Siuna.
También las ordenaciones diaconales y sacerdotales en Matagalpa, Jinotega, Siuna y Estelí siguen prohibidas. Recientemente, el 2 de octubre, aprobaron por unanimidad en la Organización de Estados Americanos (OEA) una resolución en la que urgen al régimen «revocar» reformas constitucionales de 2025 y 2026 y además restablecer las libertades de expresión, asociación, religión y reunión pacífica.