La situación migratoria anda muy mal para los nicaragüenses en Estados Unidos. No solo por el creciente riesgo de ser detenido por los agentes de Migración en el trabajo o en las vías públicas sino también por la preocupante y alarmante caída de la tasa de aprobación de asilos en las distintas cortes de ese país, lo que ha ocasionado que miles abandonen sus casos, según revela una base de datos en línea de Mobile Pathways, una organización que promueve el acceso a la justicia de los migrantes.
De los 13,636 casos de asilo que se han gestionado entre enero y agosto de este año en las cortes de Migración en Estados Unidos, apenas 216 han sido ganados, equivalente a un 2 por ciento del gran total, lo que refleja que solo un verdadero milagro de Dios le va a permitir obtener esta protección bajo la administración de Donald Trump, que mantiene una política de mano dura contra la migración irregular y legal.
Esto ha ocasionado que miles abandonen sus procesos este año. En ese periodo, según el reporte de la organización no gubernamental, 7,462 personas han abandonado sus procesos, lo que equivale a un 55 por ciento del total. Es decir, que en lo que va del año y en medio de arrestos en las afueras de las cortes, cinco de cada diez nicaragüenses han optado por no asistir a sus fechas de corte, dejando abandonados sus casos, lo que en la práctica supone una orden de deportación en ausencia. O bien el migrante encerrado en las prisiones de ICE decide abandonar el proceso para acelerar su expulsión del país.
Por su parte, los jueces han denegado 4,544 pedidos de asilos, equivalente a una tasa del 33 por ciento, menor respecto a la tasa de abandono, lo que indica que los nicaragüenses están prefiriendo no tomar el riesgo de presentar sus peticiones frente a un juez por temor a ser detenidos tras recibir una negación de sus casos.
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Desde el 2022 miles de nicaragüenses han huido de la represión del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, quienes han aprobado severas leyes contra los opositores o cualquier ciudadano que los critique. Tal ha sido la represión que organizaciones de derechos humanos internacionales han acusado a ambos dictadores de crímenes de lesa humanidad, tras asesinar a más de 350 personas que participaron en multitudinarias protestas desde el 2018.
Esto, sin embargo, no está siendo escuchado en las cortes de Migración de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump, que ha optado por deportar a los nicaragüenses a terceros países, algunos de los cuales han tenido como destinos naciones inseguras situadas en África, como Uganda, acostumbrada a vivir bajo frecuentes turbulencias políticas y gobiernos autoritarios, sin mencionar la galopante pobreza que azota a su población.
Hasta agosto de este año, 1,358 casos han sido retirados de las cortes y 56 han recibido cierre administrativo, es decir que un abogado pide a un juez que el caso quede “en pausa” y no se programan nuevas audiencias, aunque no se cancela formalmente.
Los resultados en el primer año de gobierno de Trump
Los números actuales son peores, aunque no muy lejanos, que los observados en el primer año de gobierno de Trump. En el 2025, de los 13,882 casos que se gestionaron en las cortes, es decir no incluiría los resultados en los asilos afirmativos que se presentan ante la oficina de asilo del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), solo 1,379 fueron aprobados, es decir 10 por ciento.
En tanto, el 39 por ciento, es decir 5,478 solicitudes, fueron rechazadas, una tasa mayor respecto al 37 por ciento (5,137) de casos que fueron abandonados. Del total de solicitudes, 1,647 (12 por ciento) fueron retiradas ante las cortes, por razones no especificadas en el reporte de Mobile Pathways.
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Bajo la Administración de Biden
Los resultados de los procesos de asilo en las cortes de Migración representan un duro revés con relación a los observados bajo la Administración de Joe Biden. En el 2023, por ejemplo, de los 4,473 casos que se gestionaron, el 31 por ciento se resolvió positivamente, por encima del 23 por ciento de solicitantes que decidieron abandonar sus casos.
Eso sí, la tasa de negación (34 por ciento) fue mayor respecto a las aprobaciones, pero la misma sigue siendo mejor comparada con los datos observados en la Administración de Trump (39 por ciento en 2025).
En el 2024, en el último año de gobierno de Biden, la tasa de aprobación se redujo, pero aún seguía siendo mejor que bajo el gobierno de Trump. De los 8,681 casos que se procesaron, 25 por ciento fueron favorables frente al 39 por ciento que fueron rechazados.
Cabe mencionar que Trump ha acelerado la incorporación de jueces al sistema judicial de las cortes para acelerar los procesos migratorios, que se estima en más de tres millones de casos. Solo en el ejercicio fiscal actual se han agregado 153 jueces, lo cual fue calificado por el Departamento de Justicia como la cifra más alta registrada en un solo año en los récords de la agencia.
Las cortes de inmigración en Estados Unidos dependen del Ejecutivo y no del sistema judicial, lo que ha permitido a la Administración Trump despedir a más de 100 jueces designados en el gobierno de Joe Biden (2021-2025), según la agencia de prensa EFE. Muchos de los jueces se han alineado a la política de Trump, lo que ha ocasionado que inclusive nicaragüenses con procesos sólidos reciban orden de deportación.
La Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración (EOIR), una agencia del Departamento de Justicia de EE. UU., dijo en su momento que desde la llegada del presidente Trump las cortes de inmigración han reducido su carga de casos pendientes en dichos tribunales en más de 447,000 casos, disminuyendo la carga pendiente de aproximadamente cuatro millones a menos de 3.53 millones.
Las organizaciones de derechos humanos han señalado que la disminución de los casos se debe a que miles de migrantes deciden abandonar sus procesos tras un tiempo prolongado en las cárceles de detención de migrantes, las que se han multiplicado tras la llegada de Trump.
Desde el 2022 —año en que estalló la crisis migratoria de nicaragüenses— hasta agosto de este año, las cortes de Migración de Estados Unidos han procesado 44,889 peticiones de asilo, de las cuales 6,358 (14 por ciento) han sido aprobadas y 16,780 rechazados (37 por ciento). Otros 16,594 procesos han sido abandonados, el restante ha sido cerrado administrativamente o retirados formalmente.
Situación de cubanos y venezolanos
La situación de los procesos de asilo de los venezolanos y cubanos, que también están huyendo de los gobiernos autoritarios como el de Nicaragua, es bastante similar a la de los connacionales.
La tasa de aprobación tanto para Cuba como para Venezuela en lo que va del año es del dos por ciento, miles están abandonando sus procesos, mientras que un buen grupo está recibiendo negación de sus peticiones.
De los tres países, los jueces han procesado principalmente casos de venezolanos. Hasta agosto un total de 42,786 peticiones de asilo experimentaron cambios. El dos por ciento fue aprobado; el 27 por ciento rechazado, pero un gran 60 por ciento fue abandonado.
En el caso de los cubanos, de 7,131 procesados, el 46 por ciento fue rechazado y el dos por ciento aprobado. El 31 por ciento decidió abandonar el proceso.