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El migrante nicaragüense Darwin Alexander Dávila Pérez, de 34 años, quien fue detenido por oficiales del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), en Pittsburgh, Pensilvania, se declarará culpable de haber agredido a un oficial del ICE, tras un acuerdo de culpabilidad.
De acuerdo a documentos judiciales obtenidos por medios locales, el incidente quedó grabado en video y el connacional enfrenta el cargo de agresión contra un agente federal.
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Los medios locales reportan que el connacional tiene previsto declararse culpable, tras un acuerdo de culpabilidad que implica pasar nueve meses en cárcel y posteriormente sería deportado a Nicaragua.
Intentó comprar un arma y mordió a un agente del ICE
El nicaragüense habría sido sujeto de investigación por parte del ICE por intentar comprar un arma en noviembre bajo lo que el Gobierno de EE. UU. que calificó de «falsas pretensiones».
El 17 de diciembre del 2025, los oficiales intentaron detenerlo cuando se alejaba de su vivienda ubicada en la calle Norton, barrio Mt Washington. Testigos relataron que varios vehículos sin distintivos rodearon la Toyota Tacoma que conducía el nicaragüense, y posterior, los agentes rompieron la ventanilla del lado del conductor, lo sacaron a rastras y forcejearon con él.
Los vecinos relataron que se despertaron al oír gritos mientras los agentes federales golpeaban, derribaban y rociaban con gas pimienta a Dávila Pérez. También afirmaron haber visto a los agentes golpearlo en la cabeza y el estómago, y empujarlo al suelo.

El Departamento Nacional de Seguridad (DHS, por sus siglas en inglés) denunció que Dávila Pérez golpeó y mordió a un agente federal durante el forcejeo.
«Dávila Pérez no solo optó por infringir las leyes de inmigración de nuestra nación, sino que también mintió en un intento por comprar ilegalmente un arma y luego agredió brutalmente a agentes del orden. Estas son las situaciones peligrosas a las que se enfrentan nuestros agentes a diario en el terreno», declaró en febrero pasado la subsecretaria Tricia McLaughlin.
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No obstante, el abogado del nicaragüense, Jake Morrison, replicó que su defendido nunca había tenido problemas con la ley antes del encuentro con el ICE, y argumentó que intentaba comprar el arma porque fue víctima de robo y agresión. Dávila Pérez no tiene antecedentes penales y según su abogado, su detención ocurrió en medio de la represión generalizada contra los migrantes por parte de la administración Trump.
«Al igual que muchos residentes indocumentados de nuestro país que, por lo demás, respetan la ley, Darwin Dávila Pérez fue arrestado inicialmente no por cometer un delito, sino porque quedó atrapado en la redada antimigratoria nacional que está llevando a cabo la actual administración», señaló Morrison.
Esposa e hijos en proceso de asilo
De acuerdo a una declaración jurada de Matthew Kreush, agente especial de Investigaciones de Seguridad Nacional en Pittsburgh, las autoridades indicaron que el nicaragüense afirmó ser ciudadano estadounidense cuando intentó comprar un arma a un vendedor autorizado en el oeste de Pensilvania.
Pero que Dávila Pérez no tenía «ningún estatus legal para estar presente» en EE. UU. y que su intento de comprar el arma fue denegado. El connacional habría entrado «ilegalmente» en diciembre de 2022, en el puesto fronterizo del puente de Paso Del Norte, Texas.
Su representante aseguró que la esposa y sus dos hijos se encuentran legalmente en el país bajo un estatus de asilo protegido. El nicaragüense trabajó en Pittsburgh como parrillero en un restaurante, y también como pintor, conductor de las aplicaciones Lyft y de Walmart Spark.
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El connacional fue acusado de «agredir, resistir, oponerse, impedir o interferir por la fuerza —mediante contacto físico— con ciertos funcionarios o empleados que estaban desempeñando funciones oficiales o en el ejercicio de las mismas».
Su abogado aseguró que el nicaragüense acepta la responsabilidad por morder el brazo al agente y resistirse al arresto. «Mi cliente cometió un error y ahora lo está pagando muy caro», dijo Morrison.