La entonces primera dama Salvadora Debayle, de sombrero, en la misa que se celebró en la iglesia Santo Domingo de Managua el primer Día de la Madre en Nicaragua. Debayle no tuvo que ver en la idea del festejo, sino hasta que fue invitada a ser parte del comité organizador. LA PRENSA/ ARCHIVO/ RESTAURADA CON IA

La entonces primera dama Salvadora Debayle, de sombrero, en la misa que se celebró en la iglesia Santo Domingo de Managua el primer Día de la Madre en Nicaragua. Debayle no tuvo que ver en la idea del festejo, sino hasta que fue invitada a ser parte del comité organizador. LA PRENSA/ ARCHIVO/ RESTAURADA CON IA

Rosas, orquesta y misas: así se celebró por primera vez el día de las madres en Nicaragua

El homenaje no siempre fue el 30 de mayo. Todo comenzó en 1938, tras un llamado radial que convirtió la fecha en una tradición nacional.

Contenido Exclusivo SOLO PARA SUSCRIPTORES.
Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

El 10 de mayo de 1938 cayó en martes. Ese día, en Managua, a las 6:30 de la mañana, se celebró una misa en la escuela de mujeres La Asunción y, media hora después, se celebró otra en la iglesia Santo Domingo, a las cuales asistieron cientos de niñas y niños acompañados de sus madres.

En ambas eucaristías se dio gracias por todas las madres presentes y se rogó por el alma de las fallecidas y cuyos hijas e hijos asistieron a esos oficios.

Lea también: Historia del Patión, el mercado caótico que “parió” al Oriental en la vieja Managua

Después de las misas, en las calles de Managua se observó a una gran cantidad de personas, hombres y mujeres, de todas las edades, con flores rojas o blancas en el pecho. Quienes tenían vivas a sus madres, llevaban una roja. Los que las habían perdido, una blanca.

En la radioemisora Bayer, decenas de niños y niñas enviaban saludos a sus madres y les declamaban poemas y les cantaban, durante la transmisión de un programa que se llamaba La hora infantil y que era dirigido por el actor radial Rodolfo Arana Sándigo, mejor conocido como Tío Popo.

En las oficinas de telegrafía, como la nacional Dirección General de Telecomunicaciones, o en la privada All America Cables, el precio del envío de telegramas estuvo a mitad de precio cuando se trataba del saludo a una madre. La misma rebaja hubo en el envío de tarjetas postales, siempre y cuando el sobre estuviera abierto, para que el funcionario constatara que igual el mensaje era el saludo de felicitaciones a alguna madre.

La misa que se realizó en la iglesia Santo Domingo de Managua, cuando por primera vez se celebró el Día de la Madre en Nicaragua, el 10 de mayo de 1938. LA PRENSA/ ARCHIVO/ RESTAURADA CON IA
La misa que se realizó en la iglesia Santo Domingo de Managua, cuando por primera vez se celebró el Día de la Madre en Nicaragua, el 10 de mayo de 1938. LA PRENSA/ ARCHIVO/ RESTAURADA CON IA

El cementerio de la capital se atestó de personas que llegaron a enflorar las tumbas de sus madres fallecidas.

A las 5:00 de la tarde, la orquesta de la Guardia Nacional, bajo la dirección del profesor Gilberto Vega Miranda, interpretó en el quiosco del parque Santo Domingo, a la par de la iglesia del mismo nombre y de la escuela Loyola, un programa de música en honor a las madres.

En el Diario LA PRENSA, ese 10 de mayo se regalaron 240 flores blancas a personas que habían perdido a sus madres y 1,300 rojas a aquellos que las tenían vivas.

El día se cerró con familias enteras reunidas en sus hogares para honrar a las madres.

Aunque todavía no existía un decreto o una ley que estableciera oficialmente un Día de las Madres en Nicaragua, ese fue el primer día que los nicaragüenses celebraron a sus madres de manera masiva.

El inicio

Rodolfo Arana Sándigo fue un locutor radial muy famoso en la vieja Managua, entre las décadas de 1930 y 1960.

Formó parte del elenco artístico de varias radios, incluida La Mundial, que era propiedad de su hermano paterno Manuel Arana Valle. En la Mundial, además de actuar en diversos programas, incluidas radionovelas, Arana Sándigo se convirtió en el primer Pancho Madrigal, el narrador del programa de cuentos ideado por Fabio Gadea Mantilla.

Sin embargo, antes de todo, Arana Sándigo fue un especialista en programas radiales infantiles. Uno de sus programas más famosos fue ¿Quién le tiene miedo al lobo feroz?… Nadie.

Para 1938, Arana Sándigo trabajaba en la radio Bayer, donde tenía un programa que se llamaba La hora infantil. Una gran cantidad de niños de Managua escuchaban ese programa, en el que Arana Sándigo se presentaba como el Tío Popo y a todos sus oyentes los llamaba sobrinitos.

Lea también: Arnoldo Alemán, del mismo tronco familiar de los Chamorro, y otros políticos con antepasados famosos

Conociendo que en muchos países latinoamericanos se celebraba el Día de las Madres, y en Nicaragua no, en abril de 1938 el Tío Popo comenzó a animar a sus pequeños oyentes a que juntos celebraran el Día de las Madres el siguiente 10 de mayo, siguiendo las costumbres de otros países, como México, en donde aún hoy ese festejo se realiza cada 10 de mayo.

Rodolfo Arana Sándigo, Tío Popo, fue quien propuso que se celebrara en Nicaragua el Día de la Madre. LA PRENSA/ LIBRO RADIO MUNDIAL: EL SUEÑO DE UN RADIODIFUSOR
Rodolfo Arana Sándigo, Tío Popo, fue quien propuso que se celebrara en Nicaragua el Día de la Madre. LA PRENSA/ LIBRO RADIO MUNDIAL: EL SUEÑO DE UN RADIODIFUSOR

Llevar una flor roja en el pecho si la madre estaba viva y blanca si la había perdido, fue la propuesta inicial que el Tío Popo les hizo a sus “sobrinitos” para ese día. Además, se iba a premiar en el programa infantil al niño o niña que realizara el mejor trabajo literario para la madre. Se trataba de exaltar el amor a la madre.

La idea de celebrar a las madres nicaragüenses en un día especial en ese año 1938, estuvo limitada al principio solo para el público infantil del Tío Popo, pero se fue extendiendo a todos los nicaragüenses porque el Diario LA PRENSA comenzó a apoyarla en sus páginas, en las que se hizo un llamado al Ministerio de Instrucción Pública, como se llamaba entonces al Ministerio de Educación, para que apoyara la celebración, permitiendo que el Día de las Madres se celebrara en todas las escuelas y colegios del país.

En todos los sectores cayó muy bien la idea de festejar a las madres. Hasta se conformó un comité encargado de la celebración, al que fue invitada a ser miembro la entonces primera dama de la República, Salvadora Debayle Sacasa, esposa de Anastasio Somoza García, quien tenía un año de haber asaltado el poder tras darle golpe de Estado a su tío político Juan Bautista Sacasa.

El 3 de mayo, el Ministerio de Instrucción Pública giró una circular a los colegios y escuelas para que se hicieran preparativos para celebrar el día de la madre y se sumaron las empresas de telegramas rebajando las tarifas para los mensajes de felicitaciones a las madres el día de la celebración.

Y los jesuitas, que tenían a cargo la iglesia de Santo Domingo, anunciaron una misa especial para ese día.

El primer Día de las Madres en Nicaragua

El padre jesuita Roque Iriarte Garmendia era de origen vasco, español, pero llegó a Nicaragua y se enamoró del país. Se quedó y fue fundador y el segundo director de la escuela Loyola, hoy convertida en un instituto. El padre Iriarte fue director del Loyola hasta en 1978, cuando dejó el cargo por motivos de la edad.

También dio clases en el Ramírez Goyena, de moral y cívica, y de religión en la Universidad Centroamericana (UCA).

Lo consideraban estricto, pero profundo en las enseñanzas. En el Loyola, era tan exigente que el alumno que dejaba una clase al final de año, prácticamente perdía la matrícula para el siguiente curso.

Iriarte fue el sacerdote que estuvo a cargo de la misa especial en la iglesia Santo Domingo, ubicada contiguo al Loyola, aquel martes 10 de mayo de 1938, cuando por primera vez se celebró a las madres nicaragüenses de manera masiva.

Al padre Roque Iriarte le correspondió celebrar la primera misa en Nicaragua en honor a las madres nicaragüenses, el 10 de mayo de 1938, en la iglesia Santo Domingo de Managua. LA PRENSA/ REDES SOCIALES/ RESTAURADA CON IA
Al padre Roque Iriarte le correspondió celebrar la primera misa en Nicaragua en honor a las madres nicaragüenses, el 10 de mayo de 1938, en la iglesia Santo Domingo de Managua. LA PRENSA/ REDES SOCIALES/ RESTAURADA CON IA

En la misa, en la que estuvo presente la primera dama Salvadora Debayle Sacasa, a todos los niños se les sentó en la nave central de la iglesia y el coro de la iglesia entonó cánticos especiales. Al final, hubo un responso por las madres difuntas de los niños que asistieron.

Lea también: La mujer que (casi) nació con LA PRENSA

Según una crónica de LA PRENSA del día después, se afirma que la iglesia de Santo Domingo estaba impecable ese día, muy limpia. “El templo lucía bello”, dice la nota periodística, y “la gente lloró” durante el sermón del padre Iriarte y también mientras ejecutaba la banda de la Guardia Nacional, que tocó en el atrio de la iglesia antes y después de la misa.

Aunque todavía no era una fiesta oficial del Estado, la primera dama Salvadora Debayle Sacasa ordenó publicar dos mensajes suyos en los periódicos. En uno, felicitaba a su madre Casimira Sacasa viuda de Debayle. El otro era “una exhortación a las madres nicaragüenses” para que estas últimas criaran bien a sus hijos por el bien del país.

El 30 de mayo

Desde esa primera vez que se celebró el Día de las Madres, se pensó en que al año siguiente el festejo sería el 30 de mayo, pues en esos años la entrada a clases era a mediados de mayo, y así la celebración podría realizarse en todas las escuelas y en todos los colegios.

Sin embargo, en 1939, el Día de las Madres se celebró el miércoles 31 de mayo y no el 30 como se había planeado desde 1938.

La decisión se tomó sobre la base de que no existía una fecha internacional para la celebración y en 1938 se había optado por el 10 de mayo porque en ese fecha se celebraba en México. El único requisito que había que cumplir es que fuera en un día de mayo, por ser en este mes cuando había abundancia de flores rojas y blancas.

Al año siguiente, 1940, los periódicos anunciaron que la celebración sería otra vez el 31 de mayo, pero, en los siguientes días, tuvieron que rectificar y decir que el comité organizador había decidido que en esa ocasión el Día de las Madres sería el 30 de mayo.

Algunos miembros del comité visitaron la Cámara de Diputados del país y le pidieron a estos últimos que oficializaran el festejo.

El martes 21 de mayo de 1940, una comisión especial conformada por los diputados Gabry Rivas, Enoc Aguado y Andrés Largaespada, dictaminó el decreto legislativo número 69 declarando “el Día de la Madre el 30 de mayo de cada año”.

Durante muchos años se celebró el Día de las Madres el 30 de mayo, sin embargo, el 29 de noviembre de 1976, la Cámara de Diputados y la Cámara del Senado emitieron el decreto 589 reformando el número 69 de 1940 y establecieron que desde entonces en adelante el Día de la Madre en Nicaragua se iba a celebrar “el último domingo del mes de mayo de cada año”.

La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo empañó la fecha del Día de la Madre, cuando sus paramilitares asesinaron a 19 jóvenes el 30 de mayo de 2018. En la imagen, el joven Jonathan Morazán, asesinado ese día cuando miles de personas marchaban en Managua para solidarizarse con las madres que habían perdido a sus hijos a manos de los paramilitares de los Ortega Murillo. LA PRENSA/ ARCHIVO
La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo empañó la fecha del Día de la Madre, cuando sus paramilitares asesinaron a 19 jóvenes el 30 de mayo de 2018. En la imagen, el joven Jonathan Morazán, asesinado ese día cuando miles de personas marchaban en Managua para solidarizarse con las madres que habían perdido a sus hijos a manos de los paramilitares de los Ortega Murillo. LA PRENSA/ ARCHIVO

Ese cambio no duró mucho, porque tres años después, en julio de 1979, los sandinistas asaltaron el poder y regresaron nuevamente la celebración del Día de la Madre para el 30 de mayo de cada año.

El 2 de junio de 1980, la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional (JGRN), presidida por Daniel Ortega, emitió el decreto 430, declarando otra vez el 30 de mayo de cada año como Día de la Madre.

Así ha sido desde entonces.

Lea también: La entrañable historia de amor de Dennis Martínez con la “mujer perfecta”

No obstante, el 30 de mayo de 2018 la fecha fue manchada por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. Ese día, en medio de la represión mortífera desatada tras las protestas de abril de ese año, las fuerzas paramilitares de los Ortega Murillo, apertrechados con armas de guerra, dispararon a matar a los manifestantes que marchaban en apoyo a las madres que habían perdido a sus hijos desde el 19 de abril anterior.

Los paramilitares de los Ortega Murillo lograron matar a balazos a 19 nicaragüenses que participaban en las marchas en todo el país, la gran mayoría de ellos jóvenes. El Día de la Madre se convirtió ese día en uno muy sangriento, por causa de la sed de poder de los Ortega Murillo.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí