Daysi Torres fue alcaldesa de Managua durante 9 años, pero quien realmente mandaba era Fidel Moreno. ARCHIVO

Daysi Torres: el “comodín” que Ortega convirtió en embajadora sin saber diplomacia

Quienes la conocen la describen como “malcriada”, “amargada” y sin temple para el diálogo. Aun así, la dictadura Ortega-Murillo la ha usado como vicealcaldesa de Managua, alcaldesa y embajadora en Cuba y Venezuela.

Contenido Exclusivo CONTENIDO EXCLUSIVO.
Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

Quienes la conocieron y trabajaron con ella en distintas etapas de su vida la describen siempre con los mismos adjetivos: “Malcriada”, “amargada”, “malencarada”, de carácter “agrio”. Todos coinciden en que Daysi Torres pierde los estribos en el momento en que no puede sostener una discusión.

La lealtad de Daysi Torres a Daniel Ortega viene de lejos. Su vínculo con el dictador se forjó en los años ochenta, cuando el Sistema Sandinista de Televisión la asignó como reportera para cubrir todas sus actividades. En la siguiente década pasó a Canal 4. “Era la reportera todo terreno que tenía Nicho Marenco”, recuerda alguien que la conoció en aquellos años.

La lealtad al Frente Sandinista siempre fue una constante. Su fe, en cambio, nunca lo fue. Creció en una familia católica, se bautizó, hizo la primera comunión, se confirmó y se casó por la Iglesia. Pero con el tiempo abandonó el catolicismo y se hizo evangélica, asistiendo a la iglesia Hossana.

Daysi Torres junto al dictador venezolano Nicolás Maduro. ARCHIVO

El giro llegó cuando fue nombrada alcaldesa de Managua: regresó al catolicismo sin mayores explicaciones, y se le vio orándole y bailándole a Santo Domingo de Guzmán, el santo patrono de la capital.

Torres figura entre las incondicionales de Daniel Ortega, pero los exconcejales liberales Luciano García y Alfredo Gutiérrez, quienes lidiaron con ella en la Alcaldía de Managua, coinciden en que su lealtad más profunda es hacia Rosario Murillo.

Esa exalcaldesa “malencarada” es hoy una de las fichas diplomáticas de la dictadura Ortega-Murillo. Torres representa al régimen como embajadora en Venezuela, país donde Estados Unidos depuso al dictador y aliado orteguista Nicolás Maduro, y cuya segunda figura, Delcy Rodríguez, encabeza lo que pareciera ser una transición.

Caracas no era del todo desconocida para Torres. La enviaron como embajadora el 22 de marzo de 2023, en su estreno como diplomática pese a carecer de formación en ese campo. El 29 de enero de 2026 fue removida del cargo y trasladada a Cuba.

La dictadura nombró entonces a Valezka Fiorella López Herrera en el cargo y después al exministro de Agricultura, Isidro Rivera Guadamuz. El 5 de mayo pasado Rivera fue destituido y Torres asumió nuevamente como embajadora de Nicaragua en Venezuela. En menos de dos años, el régimen ha tenido tres representantes diferentes en ese país desde la captura de Nicolás Maduro.

Lea también: El hombre tras el crimen de Roberto Samcam que opera desde una cárcel

Su paso por Cuba fue fugaz y coincidió con las conversaciones que el régimen castrista mantenía con la administración de Donald Trump. Quienes la conocen son tajantes: Torres no tiene perfil para la diplomacia porque jamás mostró vocación conciliadora. “Solo era pegar gritos y ofender”, resume Luciano García.

De reportera del dictador a vicealcaldesa

Eran “los tiempos de las vacas flacas” en el Frente Sandinista. Tras la derrota electoral de 1990, hubo un momento en que el partido rojinegro estaba casi desapareciendo, pero aún tenía influencia en la política del país, sobre todo con las asonadas.

El Frente Sandinista también tenía medios de comunicación, entre ellos el Canal 4, del que Daysi Torres era la reportera estrella.

Torres salió de la Alcaldía de Managua en enero de 2018, tras 9 años como alcalde de la capital. ARCHIVO

Torres nació el 11 de marzo de 1956 en el seno de una familia campesina de Managua. Estudió Periodismo en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) y, tras el triunfo de la Revolución Sandinista, comenzó a trabajar como reportera en el Sistema Sandinista de Televisión, donde la destinaron a cubrir todas las actividades de Daniel Ortega.

Desempeñó esa tarea hasta 1990, cuando se incorporó a Multinoticias en Canal 4. Su lema periodístico ya era entonces “el enfoque de la dignidad sandinista”, consigna que mantiene hasta hoy.

Una persona que la conoció en aquellos años recuerda que en los “tiempos de vacas flacas” del partido, Torres “a veces pasaba meses sin recibir su pago”. Aun así, su lealtad al Frente Sandinista pudo más y nunca buscó alternativas.

Torres para entonces cubría la Asamblea Nacional y la Alcaldía de Managua, cuando Arnoldo Alemán era el alcalde de la capital.

Estuvo en Canal 4 hasta el año 2007, cuando Daniel Ortega premió su lealtad de tantos años y la convirtió en la vocera del Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor).

Para las elecciones municipales de 2008, el Frente Sandinista buscaba compañera de fórmula para Alexis Argüello en la Alcaldía de Managua. “Bayardo Arce mencionó todas las cualidades que tenía Xochilt Ocampo, periodista también que entonces era diputada, pero la Rosario dijo que exactamente esas eran las mismas cualidades que tenía la Daysi Torres”, relata quien la conoció en esos años.

Torres fue designada como candidata a vicealcaldesa y ocupó el cargo después de ser electa en las elecciones catalogadas como fraudulentas en 2008. Pero su ascenso llegaría a partir de la tragedia que enlutó a todo el país: la muerte de Alexis Argüello el 1 de julio de 2009.

La muerte de Alexis Argüello benefició a Daysi Torres. ARCHIVO

Hasta la fecha, la muerte de Alexis Argüello sigue generando polémica: la versión oficial habla de suicidio, pero persisten las dudas. Lo que nadie discute es que una de las beneficiadas con su deceso fue Daysi Torres, quien pasó a ocupar el cargo de alcaldesa.

Alcaldesa de nombre, peón del régimen

Y no era un secreto solo en Managua. En todo el país se sabía que quien mandaba y decidía en la Alcaldía no era la alcaldesa sino Fidel Moreno, el secretario general.

Así lo recuerdan los concejales liberales Luciano García y Alfredo Gutiérrez. “Ella tenía mucho acercamiento con Fidel y el grupo de Rosario Murillo. Siempre me dio la impresión de que era ficha de ella, más que de Daniel”, comenta García.

“Torres era un peón del ajedrez de Ortega. Ella no mandaba. Todo lo que hacía tenía que ser aprobado primero por Fidel Moreno”, indica Gutiérrez.

Al ser nombrada alcaldesa, García recuerda que Torres “se hizo como que agarró el Ducado de Luxemburgo” y tenía un carácter muy conflictivo. Se peleaba con los concejales cuando estos le señalaban irregularidades e incluso les decía ofensas durante reuniones oficiales de los concejos municipales.

“Era malcriada. Una mujer bien amargada. Tiene un carácter grotesco que le ayuda con la cara. Ella no es empática. Tiene un carácter agrio. No le veo carácter para ser diplomático. Si aprendió algo más bien es a callarse”, describe García.

“Es un fosforito. No solo reacciona con malacrianza, sino que no esgrime argumentos con sustentos. Discute, pega gritos y cree que los demás son sus empleados”, recuerda Gutiérrez.

Lea también: Gerentes y directoras: las poderosas nueras de los Ortega Murillo

Los números lo confirmaban. En 2010, la encuestadora CID-Gallup y la Coordinadora Civil revelaron que el 56 por ciento de los capitalinos no sabía siquiera el nombre de su alcaldesa. Y entre quienes sí la conocían, el 80 por ciento calificó su gestión como “mal”.

Aunque no tuviera un poder real sí mostraba lealtad. “Los puestos no son nuestros, no son de la persona, son del partido. Somos soldados, militantes de un partido. Si el Concejo no quiere que siga aquí, me voy tranquila con la frente en alto”, dijo en 2010.

Daysi Torres era protegida por el Frente Sandinista. ARCHIVO

El Frente Sandinista la protegía. En octubre de 2012, la jueza Julia Mayorga giró una orden de captura en su contra por no presentarse a una audiencia preliminar, luego de que el ciudadano Gilberto López la acusara de desobediencia por ignorar una resolución de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia.

López reclamaba que Torres autorizó la operación de una vulcanizadora enfrente de su negocio y eso obstaculizaba la entrada y salida. La Sala Constitucional falló a favor de él y mandó a la alcaldesa Torres a restituirle sus derechos ciudadanos, pero no acató el fallo.

Sin embargo, la jueza Mayorga fue presionada y terminó revocando la orden de captura en contra de Torres menos de 24 horas después de emitirla. El caso fue archivado y la vulcanizadora que estorbaba al negocio de López finalmente fue removida.

Fe cambiante

Cuando heredó la Alcaldía, Torres se reconocía como evangélica y asistía a cultos en la iglesia Hossana. Sin embargo, poco antes de las festividades de Santo Domingo de Guzmán de 2009, escribió una carta a la jerarquía católica para solicitar la mayordomía de las fiestas patronales de Managua.

La Iglesia aceptó la petición de Torres y así se convirtió en la primera mujer en ocupar ese título en más de 100 años. Durante nueve años tuvo “la tajona” que simbolizaba la mayordomía de las festividades. Se le veía orando, de rodillas ante el santo, atenta en la misa y acompañando a la figura mientras que los medios de comunicación le cuestionaban que cómo siendo evangélica asistía a una actividad católica con tanta devoción.

Torres fue mayordoma de Santo Domingo por nueve años. En la foto baila con el sacerdote Boanerges Carballo. EL 19 DIGITAL

Con los años sus respuestas fueron cambiando. En 2009 dijo a LA PRENSA: “Creo en Cristo Jesús. Comparto las tradiciones de mi pueblo, porque las respeto”. Pero ya en 2012 declaró que era “totalmente” católica.

“Yo soy bautizada, recibí la primera comunión, confirmada y hasta me casé por la Iglesia católica. Y sigo siendo católica porque creo en Dios, en la Virgen y en mis Santos”, señaló.

Y en otra ocasión dejó entrever que era una directriz de Ortega y Murillo que participara en las actividades de Santo Domingo. “El Gobierno promueve que nosotros como alcaldes estemos apoyando. No solo en rescatar la cultura y tradiciones de nuestro pueblo, sino en el profundo sentimiento de religiosidad que compartimos con ellos en todas las fiestas patronales”, comentó.

De vuelta a Caracas

Daysi Torres estuvo en la Alcaldía de Managua hasta el 10 de enero de 2018 cuando la sucedió Reyna Rueda. Desde entonces se mantuvo alejada de la vida política y vendió su casa en la Colonia del Periodista. Se mudó con su familia a un residencial en Carretera Sur.

Lea también: Una periodista nicaragüense relata su duro cautiverio a manos de ICE en Estados Unidos 

Para los meses en que estalló la crisis política en Nicaragua, Torres se mantuvo apartada y apareció hasta en junio de 2021 como presidenta del Consejo Electoral Departamental (CED) de la capital, de cara a las elecciones presidenciales de ese año en las que Daniel Ortega se reeligió por cuarta vez consecutiva.

Para esos años los nicaragüenses estaban migrando masivamente hacia Estados Unidos y uno de ellos fue su hijo Allan Román Mendieta Torres, según reportó LA PRENSA en noviembre de 2022.

En mayo de 2023, el dictador Nicolás Maduro recibió las cartas credenciales de Daysi Torres. ARCHIVO

Fue en 2023 que Torres dio el salto como diplomática de la dictadura y fue enviada a Venezuela, uno de los principales países aliados de Ortega y Murillo, y donde regresó nuevamente tras un breve paso por Cuba.

Quienes la conocen interpretan su designación en Venezuela y Cuba —los principales aliados del régimen en la región— como la más alta expresión de su lealtad. “Ha sido una mujer fiel a Daniel Ortega desde que tengo uso de razón”, concluye la fuente.

Puede interesarte

COMENTARIOS

  1. Hace 2 meses

    Esta mujer es un caso de «los locos administrando el asilo».

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí