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Monseñor Isidoro Mora Ortega, obispo de la Diócesis de Siuna, desterrado hace dos años por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, en un emotivo mensaje enviado desde Costa Rica por la temporada de Pascua —que por segundo año consecutivo no pudo celebrar desde las tierras que se le encomendaron pastorear— rogó poder “un día no muy lejano” volver a celebrarla, pero esta vez desde “el mismo altar”.
“Recientemente, hemos celebrado la Pascua del Señor y, con ello, al igual que el Resucitado les digo: ¡La paz esté con ustedes! Aprovecho tan bella ocasión para felicitarles porque esta es una fecha que nos recuerda que todo el dolor y sufrimiento vivido al final tiene su recompensa”, escribió el prelado nicaragüense.
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El mensaje del obispo nicaragüense inicia saludando a todos los sacerdotes, religiosos, seminaristas y a todo el pueblo de Siuna, a quienes además agradeció “por todo su servicio, dándose cada día, entregando toda su vida por la misión evangelizadora”.
Obispo de Siuna llama a «no temer»
Monseñor Mora, en su mensaje, también se reconoció exiliado y dijo no cansarse de pedir al Señor, desde el lugar en el que está, en San Isidro del General, en Costa Rica, “que siga llevando la alegría del Evangelio a tantos hermanos que, al igual que ustedes, viven su Viernes Santo con mucha paz y perseverancia”.
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Además, reiteró al pueblo nicaragüense que Dios está con ellos y que Él ya ha vencido en la Cruz, recordando el pasaje bíblico de Isaías, capítulo 41, versículo 10, en el que se lee: “No temas, pues yo estoy contigo; no mires con desconfianza, pues yo soy tu Dios; yo te he dado fuerzas, he sido tu auxilio, y con mi diestra victoriosa te he sostenido”.
La Diócesis de Siuna, al igual que la de Estelí y Matagalpa, a falta de sus obispos que fueron desterrados por el orteguismo, no tuvieron misa crismal, uno de los rituales más importantes de la Semana Santa católica, en el que se consagra el Santo Crisma y se bendicen los óleos de los enfermos y de los catecúmenos.
En marzo de 2024, a solo meses de su destierro, monseñor Mora participó de la misa crismal de Miércoles Santo junto al arzobispo de Santiago, España, Francisco José Prieto, quien lo presentó ante la comunidad eclesiástica y le permitió ser uno de los concelebrantes junto al arzobispo emérito compostelano Julián Barrio, el emérito de Tánger, Santiago Agrelo, y unos 150 sacerdotes.
