La factura petrolera y derivados dejó un alivio de US$128 millones a la dictadura en el último año

En promedio, Nicaragua pagó el año pasado 83.6 dólares por cada barril de crudo, siendo febrero el mes con mayor precio (88.6 dólares) y mayo con el mínimo (75.9 dólares).

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Pese a que el régimen de Daniel Ortega pasó durante 52 semanas repitiendo que estaba preocupado constantemente por la evolución de los precios de los combustibles, por «el impacto que estos tienen en la economía familiar y de los sectores económicos del país», los números de cierre sobre la factura petrolera y derivados confirmaron que hubo alivio que no fue trasladado a los sectores.

El Banco Central de Nicaragua (BCN) oficializó ayer el comportamiento anual de la compra de petróleo y derivados, cuyo gasto ascendió a 1,430.2 millones de dólares, por debajo de los 1,558.2 millones en el mismo período de 2024. Esto representó un alivio de 128 millones de dólares, es decir una reducción de 8.2 por ciento.

Solo por la compra de petróleo, que luego es refinado en Nicaragua, el país gastó 554.3 millones de dólares, un ahorro de 400 mil dólares respecto a los 554.6 millones invertidos el año anterior. Eso equivale a una reducción de 0.1 por ciento.

El mayor alivio se sintió especialmente en la compra de derivados del petróleo y lubricantes, el cual ascendió a 137.9 millones de dólares, para una factura total de 738.7 millones de dólares, inferior a los 876.6 millones requeridos en el 2024.

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Solo en el último trimestre del año pasado, las importaciones de petróleo y derivados totalizaron 355.2 millones de dólares, lo cual significó una disminución interanual de 1.4 por ciento. Esto fue «consecuencia de la reducción en la importación combustible y lubricantes (-51.1 millones de dólares; -22.7 por ciento) debido a menores volúmenes de combustible adquiridos (-19.4 por ciento) y una reducción en el precio contratado (-6.7 por ciento)», según explica el máximo emisor bancario.

Petróleo por debajo de los US$100

Y aunque los precios de las gasolinas y el diésel actuales en el mercado nacional fueron fijados con base en un petróleo de casi 100 dólares, los números del Banco Central muestran que este hasta ahora no ha superado ni siquiera los 90 dólares el barril.

En promedio, Nicaragua pagó el año pasado 83.6 dólares por cada barril de crudo, siendo febrero el mes con mayor precio (88.6 dólares) y en mayo el mínimo fue de 75.9 dólares.

Solo en la compra de la gasolina súper se pagaron 184.47 millones de dólares; en la regular 40.48 millones, y en el diésel se facturó 165.41 millones.

De hecho, un especialista del sector, que por temor a represalias pide no ser identificado, calculó en días recientes a LA PRENSA que la diferencia entre el precio que Nicaragua pagó durante el 2025 en el mercado internacional por el petróleo y los combustibles terminados, y el que pagaron los consumidores en las estaciones de servicio, generó en promedio un sobreprecio de 1.06 dólares por cada galón de gasolina súper, de 1 dólar por cada galón de gasolina regular y de 93 centavos de dólar por cada galón de diésel.

Y pese a que el precio del crudo sigue por debajo del umbral de los 100 dólares este año, la dictadura continúa insistiendo que mantiene congelados los precios de los carburantes y que no va a trasladar las variantes internacionales al bolsillo de los nicaragüenses.

«De acuerdo con los precios internacionales de los derivados del petróleo, los ajustes que se requieran no serán aplicados, manteniéndose los precios locales de los combustibles gasolinas y diésel sin variación, para beneficio de las familias nicaragüenses», dice el repetitivo comunicado emitido ayer por el Ministerio de Energía y el Instituto Nicaragüense de Energía.

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Crudo sube, pero sigue barato

Los precios del petróleo cerraron al alza este viernes ante el temor de ataques estadounidenses en Irán, lo que aumenta la preocupación por un conflicto en la región y la perturbación del suministro mundial de crudo.

El barril de Brent del mar del Norte, para entrega en abril, subió un 2.45 por ciento, hasta los 72.48 dólares.

Su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI), para entrega el mismo mes, subió un 2.78 por ciento, hasta los 67.02 dólares por barril. Este crudo es de referencia para Nicaragua y está por debajo de los cien dólares sobre los cuales se fijaron los precios del mercado local.

«El riesgo persistente de un ataque militar estadounidense» en Irán sigue siendo «la principal preocupación en el mercado petrolero», resumió Carsten Fritsch, analista de Commerzbank.

El presidente Donald Trump declaró el viernes que no estaba muy satisfecho con el progreso de las negociaciones en curso con Teherán sobre la cuestión nuclear iraní. También afirmó que no había tomado una «decisión definitiva» sobre posibles ataques.

Economía combustibles Nicaragua archivo

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