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En las zonas históricas de Nazaret y Galilea, los mercados navideños dijeron presente a finales del 2025. De igual forma, el turismo cristiano regresó a Belén, cuna de Jesucristo, donde por primera vez en dos años se celebró la tradicional Misa de Gallo, el 24 de diciembre, y un arbolito decoró la Plaza del Pesebre. Y en Jerusalén, procesiones religiosas se apoderaron de las calles otrora carentes de turistas religiosos.
Desde el alto al fuego, Israel está haciendo esfuerzos para atraer más turistas que, según espera, regresen para la próxima temporada de Pascua de Resurrección, en abril, ya con las festividades de diciembre realizadas en relativa paz. Tras el anuncio del alto al fuego, Israel ha intensificado campañas de promoción y eventos religiosos para atraer turistas
Conocida como Tierra Santa, Israel ha sido durante décadas un destino clave para este turismo, uno que se vió afectado en los últimos cinco años con un número disminuido de visitantes que afectaron negativamente la industria de viaje.
Factores como la pandemia de COVID-19 y, más recientemente, la guerra desatada tras el ataque terrorista de Hamás el 7 de octubre de 2023 —que dejó un saldo de más de 1,200 israelíes muertos y más de 250 secuestrados y llevados a Gaza— provocaron que muchas personas dejaran de visitar el país, a pesar de su importancia histórica y religiosa.
Pero tras la firma de cese al fuego, la liberación de los rehenes y el regreso de algunos peregrinos a finales de año, el 2026 promete superar los 1.3 millones de turistas que visitaron Israel en 2025.

Jerusalén a finales de 2025. Foto Ashley Neyra


hombros. Foto Ashley Neyra


Turismo es el 2.8 por ciento de la economía
El turismo representa el 2.8 por ciento de la economía de Israel, una cifra que refleja su peso en lo que produce y vende el país. Sin embargo, los números no logran mostrar el impacto real en la vida de quienes trabajan directamente con los visitantes como guías turísticos y dueños de tiendas ubicadas en zonas históricas.
En 2019, el turismo generaba el 3.8 por ciento de los empleos en Israel. Durante el punto más alto de la pandemia en 2020, ese porcentaje cayó al 2.8 por ciento, para iniciar una recuperación a partir del año siguiente que se vio truncada con el ataque del 7 de octubre. Actualmente este sector genera el 3.2 por ciento de los empleos.
Entre los miles afectados está Mónica Rabotnicoff, una de casi 9,000 guías turísticos que trabajan en Israel. Rabotnicoff se especializa en recorridos por Jerusalén, una de las ciudades más visitadas del país.
Tras la llegada del COVID-19, Rabotnicoff se vio obligada a buscar otro empleo para sostenerse económicamente, dejando de lado lo que ella describe como su verdadera pasión: ser guía turística.
Rabotnicoff explica que la actividad comercial y turística fue mínima durante lo más duro de la guerra. “Recién a partir de que vuelven los últimos rehenes es que algunas tiendas comienzan a abrir”, dice. “Aún no ha vuelto el turismo a ser lo que era”.
“Una amiga que me venía [diciendo] todo este tiempo ‘Quiero ir’, yo todo el tiempo le decía ‘No, no, no”, admite. “Y la última vez que hablamos por teléfono de Argentina le dije ‘Ya puedes venir’. La gente está más relajada y se puede venir más tranquilo”.
Y añade: “Solo la paz puede llegar a traer la tranquilidad y las visitas que este lugar se merece”.