/ Mohammed Al-Jadaan

Los mercados emergentes deben aprovechar su éxito reciente

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Antes, cuando las economías avanzadas estornudaban, los mercados emergentes se resfriaban. Eso ya no es así. Tras las recientes crisis mundiales, como el aumento de la inflación pospandemia y una nueva ola de aranceles, los mercados emergentes se han mantenido firmes. La inflación ha seguido desacelerándose, las monedas, en general, han conservado su valor y los costos de emisión de deuda se han mantenido en niveles manejables. No se han observado indicios del tipo de turbulencia financiera que acompañaba a las crisis económicas anteriores.

De hecho, los mercados emergentes han ampliado su papel como motor clave del crecimiento global, y su participación en la economía mundial se ha más que duplicado desde el año 2000. Sólo los diez mercados emergentes del G20 representan ahora más de la mitad del crecimiento global.

Si bien las condiciones externas favorables han influido en la impresionante resiliencia de los mercados emergentes, también lo han hecho las políticas e instituciones que la sustentan. Los bancos centrales se han vuelto más independientes, con objetivos de inflación más claros y una menor dependencia de las intervenciones cambiarias para absorber los shocks. Además, cada vez más mercados emergentes utilizan las reglas fiscales para imponer disciplina presupuestaria.

En Brasil, por ejemplo, las reformas monetarias dieron sus frutos en la lucha contra la inflación. Guiado por un marco de metas de inflación establecido en 1999, Brasil fue uno de los primeros países en subir las tasas de interés ante el aumento de precios durante la pandemia. Desde entonces, ha perfeccionado su marco y se espera que alcance su objetivo del 3 por ciento el próximo año.

Asimismo, Nigeria ha implementado reformas rigurosas para mejorar su marco de precios de la energía y eliminar gradualmente la financiación de los déficits presupuestarios por parte del banco central. Egipto, por su parte, impulsa planes para ampliar su base tributaria, incluyendo la ampliación de su impuesto al valor agregado, la eliminación de lagunas legales y la digitalización de la administración tributaria.

Si bien los mercados emergentes han logrado grandes avances en la mejora de sus marcos de políticas y el fortalecimiento de su credibilidad, no es momento de complacencia. Su sólido desempeño reciente también refleja circunstancias favorables, como tasas de interés más bajas, condiciones financieras acomodaticias y precios sólidos de las materias primas.

Además, la resiliencia de los mercados emergentes aún no se ha traducido en un crecimiento más rápido. Casi seis años después del brote de covid-19, el PIB de los mercados emergentes y las economías en desarrollo se encuentra en una senda de crecimiento más lenta que antes de la pandemia, una tendencia que ha retrasado el objetivo de cerrar la brecha de ingresos con las economías avanzadas. Al mismo tiempo, los profundos cambios en la geopolítica, el comercio, la tecnología y la demografía podrían dificultar aún más que los mercados emergentes se recuperen.

En un mundo que probablemente seguirá siendo turbulento durante algún tiempo, los mercados emergentes necesitan impulsar reformas específicas. Cada país debe lograr un equilibrio entre las políticas que promueven el crecimiento y el mantenimiento de la resiliencia económica (mediante reservas y otros instrumentos que ofrezcan protección durante las recesiones).

Crear las condiciones para un nuevo auge de crecimiento generador de empleo requiere fortalecer el entorno empresarial para movilizar a los inversores nacionales y atraer capital extranjero. Unas instituciones y una gobernanza más sólidas conducirán a mercados financieros más profundos, donde las empresas más dinámicas y prometedoras podrán crecer. Los responsables políticos también deben posicionar sus economías para aprovechar las posibles ganancias de productividad derivadas de la IA. Arabia Saudita, India y otros miembros del Consejo de Cooperación del Golfo, por ejemplo, han presentado impresionantes inversiones en infraestructura que sentarán las bases para la adopción de la IA en las próximas décadas. En la medida de lo posible, otros mercados emergentes deberían seguir su ejemplo.

Algunos mercados fronterizos también cuentan con la ventaja de una población joven y en rápido crecimiento en edad laboral, ávida de oportunidades. Este activo demográfico puede generar enormes beneficios, pero solo si los países realizan inversiones sustanciales en educación y formación para preparar a su fuerza laboral para los desafíos futuros.

Si bien las tensiones en las antiguas alianzas han generado mayor incertidumbre, el cambiante panorama geopolítico y comercial ofrece oportunidades para nuevas formas de integración y cooperación. Los mercados emergentes ya desempeñan un papel fundamental en este cambio. Desde el Sudeste Asiático hasta África y América Latina, las agrupaciones regionales están forjando nuevas conexiones comerciales y profundizando los lazos económicos y financieros de sus miembros.

A medida que ha aumentado el peso económico de los mercados emergentes, también lo ha hecho su influencia en los debates globales. Cada vez más, estas economías se unen para debatir cómo pueden aprovechar su creciente escala y consolidar su resiliencia, adquirida con tanto esfuerzo.

Su creciente prominencia es un tema central en la Conferencia para Economías de Mercados Emergentes, celebrada esta semana en AlUla, Arabia Saudita. Organizado conjuntamente por Arabia Saudita y el Fondo Monetario Internacional, este evento anual reúne a responsables políticos, líderes empresariales y economistas para trazar el rumbo de estas economías. Los líderes de los mercados emergentes trazarán planes para prosperar en un mundo de alianzas cambiantes, haciendo hincapié en la apertura y la colaboración continuas. Su objetivo común es afrontar la volatilidad global con políticas económicas sólidas que fortalezcan la resiliencia y ayuden a sus ciudadanos a alcanzar una mayor prosperidad y seguridad.

Los autores, Kristalina Georgieva es directora gerente del Fondo Monetario Internacional; Mohammed Al-Jadaan es ministro de Finanzas de Arabia Saudita.

Copyright: Project Syndicate, 2026. www.project-syndicate.org

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