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La represión contra la prensa independiente en Nicaragua se trasladó a lo digital y se convirtió en el espacio principal, en que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha intensificado el hostigamiento, intimidación, amenazas y la deslegitimación del periodismo crítico, advirtió el informe anual 2025 de la Fundación por la Libertad de Expresión y Democracia (FLED).
De acuerdo con el informe, el 74 % de las violaciones a la libertad de prensa registradas el año pasado correspondieron a “agresiones verbales, escritas y digitales”, confirmando que las plataformas digitales y redes sociales se han convertido en el principal escenario de ataque contra periodistas y medios independientes.
La FLED documentó 115 violaciones a la libertad de prensa en 2025; una cifra superior a la del año anterior, que fue de 81, pese a la reducción del número de periodistas que aún ejercen dentro del país, debido al exilio forzado. En total, al menos 309 entre periodistas, fotógrafos, directores de medios y otros trabajadores de medios han salido de Nicaragua para resguardar su seguridad.
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“Lejos de reflejar una mejora del entorno (…) responde a un cambio en las estrategias represivas, que se han desplazado con mayor fuerza hacia el ámbito digital y operan de forma más fragmentada, persistente y silenciosa”, afirmó la organización.
Hostigamiento en redes
Entre las agresiones más frecuentes figuran campañas coordinadas en redes sociales, el uso de perfiles falsos, discursos de odio, insultos y mensajes estigmatizantes, dirigidos contra periodistas y medios críticos.
Según la FLED, estas agresiones se incrementaron en abril y julio, meses que coinciden con fechas sensibles para la dictadura. El primer corresponde al aniversario de las protestas que mandaron en reprimir en 2018 y el otro al mes al de la conmemoración de la revolución de 1979. “Abril, asociado al temor gubernamental ante posibles expresiones de protesta ciudadana, y julio, marcado por la efeméride política del aniversario de la Revolución Sandinista”, explica el documento.
El informe señala además que voceros oficialistas fueron utilizados para que, desde sus redes sociales o espacios en medios estatales presentan a la prensa independiente como enemiga del país o agente desestabilizador.
Ataque directo a periodistas
La directora del medio Nicaragua Investiga, Jennifer Ortiz, y el periodista deportivo Miguel Mendoza figuran entre los comunicadores que, según el informe de la FLED, enfrentan ataques constantes en redes sociales.
Ortiz dijo que en su caso los ataques son abiertos y públicos, protagonizados por figuras del aparato mediático oficialista. “Por lo general, (los ataques vienen de perfiles falsos), pero una cosa muy particular en mi caso, es que hay tres o cuatro personajes del aparato mediático del sandinismo que me atacan pública y abiertamente y con mucha frecuencia”, explicó Ortiz.
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Entre ellos mencionó al diputado sandinista Moisés Absalón Pastora, así como a William Grigsby, Marcio Vargas y su esposa, Samantha Carrión.
Por su parte, Mendoza dijo que las agresiones en redes responden a una dinámica que combina fanatismo, desinformación y estructuras de troles. Además, ha notado un incremento de ataques en coyunturas políticas, como ocurrió con la captura de Nicolás Maduro.
“Con lo de Nicolás Maduro, el régimen activó a sus troles. Hubo orden de hacer publicaciones a empleados públicos y militancia para expresar solidaridad y desmentir informaciones. Ahí detecté el patrón”, dijo.
El periodista y director del medio digital Nicaragua Actual, Gerall Chávez, relató que el medio ha sufrido constantes ataques por parte del orteguismo, entre ellos se destacan intentos de eliminar la página en Facebook, la toma de control del canal en YouTube y el cierre de la cuenta de publicidad en la red social X.
Además ha vivido amenazas de muerte directas. En 2020 recibió un sobre con una carta y una memoria USB donde aparecía un vídeo explícito. “Me hicieron un video simulando mi decapitación y me lo mandaron. Ese mismo video se lo entregaron a mi familia en un sobre”, recordó.
Periodismo Independiente sigue firme
Pese a la represión y amenazas digital, Mendoza y Chávez afirman que la campaña oficial no ha logrado destruir la credibilidad del periodismo independiente.
“Buscan destruir la confianza, (…) pero esa batalla la tienen perdida. Es un desperdicio de la dictadura que ha montado grandes medios de comunicación y sus hijos, que son los que controlan los medios de comunicación, saber, que uno con una pequeña computadora, con un teléfono, con algo de internet lo arrasa en audiencia”, sostuvo Mendoza.
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Chávez agregó que la credibilidad se evidencia incluso dentro del Estado. “Hay gente dentro del Estado que está pasando información, y eso se reconoce (…) confían en nuestro trabajo y no están de acuerdo con lo que pasa dentro del régimen, (…) no ha funcionado la campaña para desacreditar a la prensa independiente”, afirmó Chávez.
El informe de la FLED señala que el traslado de la represión al entorno digital busca normalizar el ataque contra periodistas, desgastarlos emocionalmente y limitar el derecho de la ciudadanía a informarse. Ortiz, coincide con el informe y cree que el odio en redes sociales tiene un propósito claro que es provocar desgaste emocional y empujar a la autocensura.
“Ellos saben que llega un momento en que la persona se desgasta, la familia súplica por normalidad y el costo emocional (…) termina convenciendo al periodista de que no vale la pena el riesgo”, dice ella.
Sin embargo, enfatizó que muchos periodistas continúan informando, pese a la presión. “Hay algo de terquedad en los que ejercemos este oficio y mucho compromiso social”, agregó.
El informe detalla que, durante 2025, al menos 26 periodistas nicaragüenses se vieron obligados a abandonar el país para proteger su vida.